El Festival Vive Latino se ha convertido en una especie de la “expo-rock” en donde bandas de todo el mundo de habla hispana aspiran tocar por su indiscutible contundencia y envergadura. En esta última versión 2005 al público ya no le importo quién se presentara: lo sustancial era participar en esta fiesta generada por decenas de miles que no gustan de la música de plástico y por grupos que comparten el idioma y sufren situaciones socio culturales similares. La identificación y la excelente vibra fueron los valores principales que se palparon en el recién acontecido Vive Latino 2005.
Abandoned…en México D.F.
Llegando por avión, ves una capa de smog impresionante. Ahí fue cuando me di cuenta de lo grande que debe ser el DF, porque había mucho smog, mucho smog=mucha gente. Después de haber aterrizado en el aeropuerto, nos esperaba gente del Vive Latino y EMI México (el sello que distribuye nuestros EP’s en México) para ayudar en lo que necesitáramos. Nunca habíamos tenido una preocupación tan grande para nosotros como grupo, siempre hemos hecho todo nosotros mismos. Fue “very nice” tener a gente ayudándonos, realmente interesados en hacerlo y asegurarse de que estábamos bien.
Después en las entrevistas y en el Vive Latino, nos dimos cuenta de que la gente ya había escuchado nuestras canciones y nos conocían bastante. Me di cuenta del poder que tiene la radio. Nosotros somos una banda chica de L.A. y la gente ya se sabía las canciones y de qué se trataba el grupo. Fue realmente una sorpresa ver a la gente en el Vive cantar nuestras canciones y aplaudir. Nosotros pensábamos lo peor, que nos iban a tirar cosas, que a la gente no les iba a gustar, etc…
Tocaban nuestra música en la radio, para nosotros fue muy emocionante escuchar “Van Nuys” y “Panic-oh” en la radio mientras manejábamos. Pero, la sorpresa más grande fue lo increíble que es la gente mexicana., tienen mucho calor y son realmente gente que se preocupa de disfrutar la vida. Creo que eso es super importante. Te da un balance con la locura de esa ciudad. Estuvimos 2 días de turistas, fuimos Xochimilco y al Mercado de la Merced. Verde y yo fuimos a las pirámides y nos encantó. Llegamos arriba de la Pirámide del Sol y tomamos energía solar para nuestro próximo disco. Me quería quedar en el DF, sentí que ahora realmente entiendo por qué Café Tacuba es como es y toda la inspiración que tiene esa ciudad. Me encantaría un día escribir y grabar un disco en el DF. La mezcla de lo antiguo, lo moderno y todo lo que está en el intermedio me da mucha inspiración. ¡Viva México!
Versión mejorada
A pesar de que personalmente no he asistido a todas las versiones de este importante festival, como si fuese una sola voz el comentario de “ha sido el mejor” uniformó las opiniones expresadas por asistentes, medios y de los mismos grupos participantes. Para este 2005, OCESA, que es la empresa organizadora de este festival, preparó un cartel bastante propositivo integrado por 39 agrupaciones, donde lo más interesante del cartel fue sin duda que más de la mitad del mismo estuvo compuesto por bandas independientes. Ese factor en un inicio lució como que auguraría una posible débil convocatoria al evento. Pero, por el contrario, este pasó a ser el Vive Latino con mayor asistencia, ya que logró congregar a más de 70,000 jóvenes -y no tan jóvenes – que se apreciaban como inmensas olas de gente en su viaje entre cada uno de los 3 escenarios: el rojo, el azul y el verde.
El Cartel
El elenco fue, sin duda alguna, bastante plural. Entre las leyendas, estuvo el gozoso regreso de Botellita de Jerez y desde Jamaica llegaron Desmond Dekker, uno de los iniciadores del reggae y los Skatalites, casi creadores del ska-rocksteady. Los de “más peso”: Molotov, Moderatto, Jarabe de Palo, Panteón Rococó, Ely Guerra, Zoé, y los argentinos Vicentico y Babasónicos. Los “luchones”: La Lupita, Liran’roll, Estrambóticos y los internacionales Los de Abajo. Los de reciente interés: desde el DF, el emo-rock de Austin TV, los covers pachecos de The Shajatos, o el dark guapachoso de San Pascualito Rey. Desde Los Angeles (¡aplausos!), el spanglish de Los Abandoned. Desde España, la fusión multirracial de Macaco.
Desde Argentina: la electrónica de Zuker XP, el pop de Los Látigos y el funk-core de Catupecu Machu. También, el electro-funk tapatío de Telefunka, la cumbia-fusión de Grandmama y el hip-hop misógino (¡no aplausos!) regio del Cartel de Santa, el pop chileno de De Saloon, el ska pop de Liquits, el rap lerdo de Big Metra, el happy punk de División Minúscula, el neocaifanismo de Porter, el rock-pop dizque pesado de Tolidos y Thermo, el electrónico demodé y prendedor de Sussie-4, la broma o parodia (habrá que preguntarles) de Quiero Club, o la guitarrita acompañada de letras bobas de Mario. Los supervivientes: el heavy-metal de Luzbel , el reggae-pop argentino de los Pericos y el performance oscuro de La Casta. Como ingrediente adicional (como aquella antojable y solitaria fresita en la cima de un pastel de chantilly) fue la sorpresiva participación de Café Tacuba en el escenario verde (no estaban en el cartel), así como también la espontánea aparición de Gustavo Cerati al lado de sus paisanos Pericos y Suker XP. Por si fuera poco, una nada bien recibida Natalia La Fourcade se reventó un palomazo con los nuevos consentidos de Santaolalla: Liquits.
La muy breve crónica
Con una fría puntualidad, ese sábado 16 de abril de este 2005, exactamente a las 12:00pm, comenzaron las hostilidades en el Foro Sol de la capital mexicana. Fue más que imposible poder ver a todos los grupos de una manera apreciativa, ni siquiera corriendo de un lado a otro. A pesar de ésto, en mi opinión, muy remarcables fueron las presentaciones de San Pascualito Rey, quien llevó el peso de abrir el Vive Latino y sin duda demostró el por qué es uno de los grupos más atractivos y prometedores del nuevo Rock Mexicano. Por su lado, los autistas de Austin TV dejaron más que felices a los miles (cerca de quince mil) de fanáticos que hicieron presencia de su temprana participación. Nuestra escena angelina se vio muy bien representada por nuestros Abandoned, sin duda, Lady P y compañía no defraudaron, se vieron a la altura del resto de los artistas con los que compartieron el escenario principal. Aunque sensible la ausencia del bajista estelar de la banda; Moisés Baqueiro, mejor conocido en el mundo de la farándula como Vira Lata, Los Abandoned deleitaron a los millares y millares de capitalinos que corearon a garganta abierta “Van Nuys is Very Nice”, capitalizando así el éxito radial que ha tenido la rola en la estación Reactor 105 FM de la Ciudad de México. Así, una a una, las agrupaciones participantes fueron desfilando en cada uno de los escenarios que se convirtieron en tres islotes musicales y redondearon toda la buena vibra que se palpó en el festival.
No puedo terminar esta breve crónica sin resaltar las memorables participaciones de Babasónicos quienes hicieron vibrar a la audiencia, Liquits y la hilaridad de su estilo, Los Pericos quienes no dejaron resentir la ausencia de Bahiano (quien ya trabaja en su material solista y que no dudamos que eventualmente terminará presentándose por aquí uno de estos dias), Zoé y la energética soltura
que mostró León en el escenario, la galanura de Ely Guerra la cual, por cierto, sufrió un accidente con su blusa (hasta ahí mi comentario sobre el accidente), Sussie 4 quien le dio un rico toque de Rave al festival, Luzbel y Liran’Roll que fueron muy bien aceptados por urbanos y no urbanos, Molotov y su ruidosamente ponchado “Amateur”, los prometedores tapatíos de Porter y Thermo, el punk rock regio de División Minúscula, el grato sabor de boca dejado por los chilenos de De Saloon y la espontánea aparición de Café Tacuba. Pero, sin duda, el casi histórico reencuentro de Botellita de Jerez valía por si mismo el boleto. Y es que, el trío creador del guacarrock y el concepto “naco es chido”, arrancó alaridos a miles de chamacos que aún no nacían cuando aquél existió; aun así, corearon todas sus canciones. Ahí estaban Sergio Arau, Paco Barrios “El Mastuerzo” y Armando Vega Gil, primero en gritar: “¡El DF es la ciudad más chingona del mundo…! ¡Que chingue a su madre George Bush y Vicente Fox!”
La chifliza aprobatoria fue imponente
Sin embargo, hay que mencionar que los verdaderos “headliners” de este festival fueron la armonía (aún y con todo un mini “portazo”, bastante pacífico por cierto), el respeto a todas y cada una de las propuestas musicales y la convivencia de miles y miles de jóvenes no solo capitalinos, sino de varias entidades de la República Mexicana, así como también argentinos, salvadoreños, chilenos y, por supuesto, no podía faltar un mini contingente angelino. Y así fue, en su versión 2005, un redondo y más que exitoso Vive Latino.
