Con una carrera de 45 años, Javier Batiz es toda una leyenda del rock latinoamericano y aunque muchos son los méritos que tiene este tijuanense, la mayoría de la gente lo recuerda más como uno de los guitarristas más importantes que ha dado México… y también como el responsable de haberle dado sus primeras lecciones de rock n’ roll a un jovencito que con el paso de los años se convertiría en una leyenda llamada Carlos Santana. Hablamos con Javier de sus anécdotas como músico, desde su incursión en los bares de Tijuana a los 12 años, hasta sus aportes en el rock n’ roll de los 60, su participación en Avándaro y aquellos excelentes músicos a quienes nunca les llegó el reconocimiento.
Por la puerta de atrás
Cuando yo llegué a México a los 19, ya venía con 7 años de experiencia en los cabarets de Tijuana, y es que en Tijuana no me dejaban entrar. Tenía que entrar por la puerta de atrás y me metían a un ladito del piano y ahí me escondía a tocar. Ya después me tocaba a mí esconder a un amiguito que tocaba el piano y era tres años menor que yo. Así fue como empecé atocar en Tijuana, a los 12 años de edad, pero yo les decía que tenia 26 y me decían que me veía como de 19.
Yo empecé a tocar con un ángel que bajó del cielo y se llamaba Jim Ross. Nadie que yo haya oído cantar se le acerca a como cantaba y tocaba y ¡eso es mucho decir!, pero nadie lo conoció, sólo los que estuvimos ahí.
De ahí salimos muchos músicos que fueron muy buenos (no todos famosos), pero éramos tan buenos que del 59 al 71 la calle Revolución de Tijuana era la universidad del rock de México. Todo mundo fue a estudiar a Tijuana la música, porque si te iba bien ahí te iba a ir bien en otros lados.
Músico, no guitarrista
Pues, yo soy muy responsable de mi trabajo y lo disfruto y todo pero nunca he pensado en mí como un guitarrista, sino que he pensado en mí como un músico que con un instrumento u otro, hace su música, porque además toco el piano y el saxofón al igual que la guitarra. De hecho, la manera como toco la guitarra es como los licks de un saxofonista, porque yo quería ser saxofonista.
Pero, yo nunca he pensado mucho en el sonido porque cuando me suena bien la guitarra ahí es donde es y ¡ hay tanta gente que toca como yo toco! y todos se han adjudicado el crédito y también se lo merecen, porque además yo nunca le he dado ese interés.
Guitarras que hablan
Para saber tocar la guitarra hay que saber tocar la guitarra, saber atacar las cuerdas, apretar las cuerdas y saber afinar las cuerdas y que la guitarra se convierta en una extensión de tu cuerpo. Por eso, mi guitarra a veces parece que habla y ahí si son menos los guitarristas que pueden hacer que sus guitarras hablen, como la guitarra de Freddy King (antes de Albert King y BB King), la de Michael Bloomfield, esas guitarras hablaban y se oían como palabras. Entonces, si mi guitarra habla es porque estoy hablando con mi guitarra cuando toco.
Yo nunca me he sentido como el gran cantante, ni tampoco como el gran compositor, lo que sí te digo es que tomo en cuenta no decir barbaridades en las canciones, tomo en cuanta el respeto que se merece un escenario, el respeto que se merece una grabación, un público y las generaciones que vienen porque los niños que te ven tocar cuando son niños se van con la idea equivocada si tocas feo y dices barbaridades, se van con la idea equivocada de que eso es música y con eso sí he tenido muchísimo cuidado.
The tone
Definir el sonido es muy difícil. Yo tocó triste cuando estoy triste y toco contento cuando estoy contento y enojado cuando estoy enojado y eso sale de mi corazón al brazo y a la guitarra y entonces la guitarra responde como yo estoy y eso es lo que hago.
Hay guitarristas (y algunos son mis amigos) que piensan que son dioses o que a la gente se le tiene que caer la baba y que tienen que tener comidas especiales y cuartos con luz indirecta y todas esas cosas impresionantes, ridículas y además sin ningún valor en lo absoluto nada más porque tocaron guitarra y se hicieron famosos o cantaron y se hicieron famosos y por eso sienten que se merecen alabanzas. Pero, los músicos que tocan con amor son los que duran porque en verdad tienen algo que decir. A mí me han dicho que con la música ilumino y no se qué, pero aunque los iluminados son los que iluminan el camino, son los maestros los que sacan de la obscuridad. Yo siempre me he considerado un maestro, porque la bendición con la que nací la he tratado de compartir para que toda la gente que he podido tocar haya salido adelante con lo que les he enseñado o lo que han aprendido de mí sin necesariamente decirles, “este es DO”.
Una guitarra o la otra
Yo toco igual con cualquier guitarra en cualquier amplificador, pero los colores los saco del alma, del corazón. Me he encontrado muy bien cuando la gente me aplaude y se encuentra vibrando con lo que yo estoy tocando. Pero, yo toco igual en una Stratocaster que en una Gibson y eso que tiene BB King con su Lucylle es una gran promoción para Gibson, porque en realidad lo que tiene BB King es algo que decir, los músicos tienen algo que decir, deben tener algo que decir para poder decirlo y compartirlo con la gente. Lo que hace BB King es cantarnos “I got the blues…” pero igual lo podría hacer en otra guitarra, porque lo que tiene es su identificación de cómo habla él con su instrumento. Además, yo pienso que el sonido de BB King ni es de BB King es de T-Bone Walker. Entonces, no es que estén copiando sino que ellos dicen “pues yo también digo lo mismo”, así que tampoco se trata de ser el creador sino de poder llegar a hablar con la gente por medio de nuestro instrumento.
Yo no he sido creador de nada, lo que pasa es que a mi me ha tocado ser el primero en muchas cosas, no porque sea muy bueno sino porque vengo desde los años 50, entonces por eso se me pueden atribuir muchísimas cosas, las locuras de muchos amigos.
El blues… la raíz
El blues es raíz de todo lo demás como música, de ahí salió Little Richard que para mi es el verdadero creador del rock n roll, Hill Haley y Pete Boone lo llevaron al mundo blanco y ya después vino “The King Of Rock N Roll” pero si hubiera habido un Rey hubiera sido Ray Charles o Little Richard. Pero el blues fue lo que empezó con todo y antes de aprender a tocar debes aprender a tocar blues porque son los ABCs de la música.
Rock mexicano
La gente que dice que el rock n’ roll mexicano de los 60 eran solo copias del rock estadounidense están fuera de sus cabales y han de tener los ojos cerrados o tener una envidia terrible de la manera en que tocaban los hermanos Carrión o Los Rebeldes del Rock, que es una de las mejores voces. Y si hay algún día un salón de la fama en México, el primero que debe de entrar es Johnny Laboriel, porque si hay una voz identificable, un sonido identificable y un sonido y una manera de cantar y de expresarse es la de Johny Laboriel y la de Enrique Guzmán y hasta el César Costa con lo desafinadito que era (o que es) y que es un lindo cuate y que sabías que estaba cantando con todo el corazón y que también hacían versiones de canciones que estaban escritas en Estados Unidos, muchas de ellas que no habían sido éxitos aquí en los Estados Unidos y ellos las agarraban, las transformaban y las convertían en propias.
Los hermanos Carrión todavía hasta la fecha cantan con un alma y una forma distintiva de cantar y quien dice que hacían copias pues quizá tenga que oír la versión de “Angel Of The Morning” con los Hermanos Carrión, que a mí se me hace hasta más suave, o “Magia Blanca”.
También están mis idolazos, Los Locos del Ritmo y no existe una mejor canción en el mundo que la de “Tus Ojos” y quien me diga de los vatos nuevos que hay una mejor canción, pues simplemente no.
Los vatos que digan que en ese tiempo no existía el rock pues ¡están locos!, además antes de Los Locos, estaban otros, el Tino Contreras y Gloria Ríos que bailaban el rock n’ roll en las primeras películas de Tin Tan y Tun Tun y gente que no fueron así tan famosas pero que hacían cosas muy válidas y de hecho marcaban una época muy importante para México, y que si no hubiera sido por esos y por los que llegamos después, los de ahorita estarían lavando trastes.
La verdad es que ha sido tan grande el malagradecimiento que han tenido estos chavos nuevos (y no tan nuevos, pero igual malagradecidos), que quieren borrar el pasado que es donde estamos nosotros, que somos las bases y las raíces.
Falta de reconocimiento
Yo marqué una manera de tocar la guitarra en México porque hablaba con mi guitarra de otra manera, pero ya había rock n’ roll cuando yo llegué al DF. Ya estaban los Carrión, Los Locos, Los Hooligans con el Johnny García que se desafinaba pero tocaba con muchas ganas, Humberto Cisneros, ¡Diego de Cossío! que tocaba la guitarra con un dedito ¡sensacional!
Hay muchos guitarristas que no han sido reconocidos, hace poco murió un amigo mío que vivía en Monterrey que era un genio de la guitarra y se llamaba Raúl Tamez, hay otro que vive en México que se llama Mario Hernández y le dicen “El Tractor”, hay otro que se llama Lupillo Barajas, Ricardo Ochoa, Armando Nava y otros que no han sido tan reconocidos como deberían.
Hay unos saxofonistas en Tijuana que son muy buenos, uno se llama Esteban Favela y el otro que es como un monstruo de la música se llama Neto Lizarraga, que es un saxofonista que podría alcanzar el reconocimiento de alguien como David Sanborn… pero ahí está: en Tijuana y hasta ahí va allegar, yo creo. Es gente que esta más comprometida con la música que con el éxito… ¡y tocan que uff!
Nos ha tocado a cada quien su destino y siempre hay un lugar en el sol para cada quien y hay unos que salieron para ser ricos y famosos, y otros que salieron para estar en la obscuridad, para tocar para la gente que vive en esa obscuridad y hay gente que nació para enseñar. A cada uno nos tocó lo que estamos viviendo y yo quisiera que muchas cosas cambiaran y que fueran diferentes, pero no lo son.
Ahorita, yo no cambiaría mi lugar por nada del mundo, ni las cosas que he estado viviendo de un par de años para acá, porque sí ha habido ocasiones de frustración por ver que hay gente sin talento que encuentran el camino con las puertas abiertas sin habérselo ganado, pero también es lo que les ha tocado vivir. Porque debe de haber de todo, debe haber flores y debe haber zacate y lodo. No me estoy disculpando por ser pobre… y no me odien por ser bonito.
