
Desde que se anunció la participación de 3Ball MTY en el festival de Coachella 2013, el Twitter del colectivo de DJ’s ha sido inundado de mensajes que demuestran enojo. En su mayoría, los tweets son de parte de habitantes del lado sur de la frontera quienes se preguntan por qué este grupo, a quienes se les asocia con la popularidad de las botas picudas y los sombreros vaqueros, será parte de un festival conocido por presentar a bandas “edgy” y poco “mainstream”.
Los mensajes ponen en duda si el género tribal guarachero del grupo es el adecuado para representar a México en el festival, ya que en ediciones anteriores, los que han participado han sido grupos y vocalistas rockeros como Zoé, Café Tacuba, Ximena Sariñana, Hello Seahorse!, así como la banda pionera del rock en español, Caifanes. Café Tacuba junto a 3Ball MTY serán las únicas bandas mexicanas tocando en Coachella este año.
En esta entrevista, Erick Rincón, Sheeqo Beat, y Otto aclaran la situación sobre los comentarios negativos que han recibido, y nos cuentan sobre su identidad como DJ’s, algo que, según la banda, sigue siendo malentendida.

¿Cómo responden a las críticas que han recibido en las redes sociales por su participación en Coachella?
Las críticas vienen mayormente de México y en verdad nos da mucha tristeza de que cuando se trata de mexicanos, siempre nos echemos tierra a nosotros mismos. Pero a nosotros en lo personal nos da gusto cuando vemos a un paisano ser exitoso. Y, bueno, aun así estamos emocionados por haber llegado al festival con el sonido tribal guarachero y representando un poco lo nuevo que viene saliendo de México.
¿Creen que las críticas tengan algo que ver con su primer hit “Inténtalo”?
Puede ser. Esa canción fue como nuestro “crossover” a la música regional mexicana, era un experimento, como lo hacen muchos DJ’s. Lo malo es que la gente que recién conoce a la banda por el tema “Inténtalo”, piensa que somos una banda de botas picudas, cuando en verdad ni botas ni sombreros nos ponemos. Tienen una idea errónea de lo que somos y tal vez por esa razón se les hace raro ver ese tipo de acto en el festival.
Pero a la vez gracias a esa canción llegaron a Coachella, ¿cierto?
Gracias a esa canción mucha gente nos conoce y hemos sido galardonados con premios importantes. Así que por ese lado es bueno. Pero antes de eso, cuando nosotros tocábamos en el circuito local, éramos conocidos como DJ’s de música alternativa. Es más, nosotros siempre hemos hecho ese tipo de música. Creo que con esa canción la gente nos encasilló en un género al que realmente no pertenecíamos.
¿Está dentro de sus planes dejar bien claro la esencia de la banda en el escenario de Coachella?
Así es. Estamos volviendo a retomar todo esto y nuestro próximo material discográfico lo representa muy bien. Tenemos planeado tocar algo de nuestro nuevo material y asegurarnos de que se arme una gran fiesta en el festival.
¿En qué etapa llevan el disco nuevo?
Bueno, tenemos en mente sacarlo para marzo pero nada es seguro. Lo que sí se puede saber es que estamos trabajando con diferentes artistas anglosajones. El nuevo disco tiene canciones en inglés y va hacia un público más general. Ya no estamos tan enfocados en el mercado mexicano, latinoamericano o americano. Este próximo le tira más a un nivel global.
¿Creen que hay espacio para el tribal guarachero en el mundo de la música electrónica a ese nivel?
Claro. El “dutch house”, por ejemplo, es una evolución al igual que el sonido tribal. Ambos son sonidos underground ya que tribal también salió de la calle. Muchos DJ’s están consientes del movimiento. Steve Aoki, por ejemplo, nos pidió un remix de una de sus canciones, también tenemos una colaboración con Afro Jack. Así que, definitivamente hay espacio pero no solo para tribal sino que para otros DJ’s de todas partes de Latinoamérica que están demostrando sus raíces al estilo electrónico pero con nuevos elementos. Ahí está Matanza de Chile, por ejemplo, quienes están haciendo cosas muy originales con percusiones y toda la cosa. Es todo un movimiento que pronto se dará por todo el mundo.
