Tras el éxito de la primera edición de “Hecho en Cuba” (que algo ha de tener con una marca de puros cubanos), era de esperarse el lanzamiento de esta segunda colección de canciones clásicas, revisadas a través de las interpretaciones de los integrantes de aquella aventura musical llamada Buena Vista Social Club.
Más cerca de la raíz de la música popular cubana y con una aproximación más tradicional en cuanto a la producción (ya sin la supervisión de Ry Cooder), el disco muestra su lado exquisito de una nueva manera: con atinados arreglos de metales (y excelentes solos), y con la elegancia que le puede incorporar el impecable piano de Rubén González, quien en el tema “Como Canta El Contrabajo”, nos regala una canción instrumental tan sabrosa y a la vez nostálgica, que definitivamente puede hacer llorar más fácil que un chile… habanero naturalmente. Ibrahim Ferrer, Compay Segundo, Elíades Ochoa, Omara Portuondo y los menos conocidos (pero igualmente talentosos), Manuel Licea “Puntillita” y el joven Roberto Fonseca, hacen lo propio en temas que van desde las tradicionales y conocidísimas “María Cristina” y “Echale Salsita”, hasta las menos conocidas y por lo menos una completamente nueva (“Igbae”, compuesta y producida por Fonseca). El disco es altamente bailable y recomendable para ponerle sabor al desabrido inicio de año. Lo encuentras en todas partes todos lados, a partir del 20 de enero.
Te gustará: Si eres amante de la música cubana y en particular del “renacimiento” encabezado por los integrantes del Buena Vista Social Club.
