Aunque la mitad del tiempo no entendemos ni jota de lo que dice su cantante, el manejo de la melodía y la distorsión es bastante decente en este disco de los argentinos “Ni Idea”, quienes hacen algo atorado entre el emo y el punk melódico (a menos de que ambos términos quieran decirlo mismo). Editado por GBA Records —una disquera con sede en Garden Grove y Buenos Aires—, el disco es bastante refrescante en cuanto a su estilo, sobre todo para los que estamos expuestos a miles de bandas sur-californianas de este tipo, que parecen empecinadas en ser malas copias de Blink 182.
Acentuando su propuesta con ecos de punk europeo, garage y sonidos indie a lo Sonic Youth (lo cual en ocasiones los acerca más a sus paisanos de El Otro Yo), el disco es una dotación saludable de ruido, que, de haber sido mejor grabado podría hacer que se ruborizara Jet —en particular en canciones como “Criminal”—. Es evidente que el sonido de la banda está madurando, pero es tan energético y tan sin pretensiones que pocas veces da tanto gusto oír uno de estos “diamantes en bruto”. Lo encuentras en todos lados, pero por si las dudas visita la página www.gbarecords.com.
