La primera vez que traté de escuchar este disco de onda “trippy-indie-new wave” me quedé dormido, pensé que era porque estaba muy cansado en ese momento y que habría que darle otra oportunidad más adelante, por lo que la segunda ocasión me compré una Coca Cola y un Red Bull para que no hubiera pretexto. Sin embargo, los resultados fueron los mismos. No creo que sea por el tempo del disco, porque en este momento uno de mis discos favoritos es el EP de “Prietto Viaja al Cosmos con Mariano” de donde repito sin parar el lento tema “Av. Corrientes” y el track 4 de “Lou Fai Home Sessions Vol II”… ah, pero esta era la reseña de Los Radares.
Pues, nada, creo que es la voz del cantante la que llena de tedio al disco, y es una lástima porque se siente que le echaron ganas al hacerlo, pero pues… ¡nomás, no!
