A los integrantes de Cordero parece no interesarles el camino de la distorsión y se concentran en canciones que exploran un lado menos áspero, que también navega en el low-fi y contiene ese sabor a “indie”. Como el grupo tiene sus orígenes en Nueva York, algunas de las canciones tienen préstamos de la rumba, la samba y la languidez del bolero, pero suenan completamente a “melting pot” y saben a urbe y asfalto.
En “Vamos Nenas”, una canción extremadamente rítmica, Ani Cordero deja en claro que los piropos masculinos no siempre son del agrado femenino (tema gastado, pero efectivo).
En “Mía” el ritmo esta ahí, pero más mesurado, con una letra super melancólica que hará las delicias de aquéllos que nos enamoramos hace unos años de Mazzy Star, aunque en realidad son las canciones en inglés las que causarán regocijo entre los amantes del indie, como “Sea Captain’s Daughter”, donde se escapan ecos de psicodelia muy hippie (pero también guitarras estilo Pixies). La combinación de estos elementos melódicos y rítmicos parece ser la capacidad de Ani para canalizar la parte rítmica (ya que en un principio era baterista de las bandas de quienes hoy son integrantes de Cordero) y matizar con su tenue voz esta avalancha de sensaciones auditivas. Lo encuentras en www.amazon.com
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