
Considerada como la mejor cinta de ciencia ficción de la historia del cine, “Blade Runner”, como recordaba su director, Ridley Scott, “pasó de fiasco a clásico sin haber sido nunca un éxito”. Ahora, cuando se cumplen 25 años de su estreno, el cineasta británico presenta el montaje final de esta película de culto.
CAMBIANTE FINAL
Parece que ahora va la vencida: Ridley Scott ha presentado en el Festival de Cine de Venecia “BladeRunner, The Final Cut”, es decir, el montaje final de la más famosa cinta de ciencia ficción y posiblemente la que haya soportado más montajes a lo largo de su historia, ya que este es el cuarto en sus 25 años de existencia.
En el lejano de 1982, esta cinta de referencia para los cinéfilos, cuya fama se ha acrecentado en los últimos años gracias a la influencia del Internet, fue un fracaso anunciado por los primeros pases para la prensa, como recordaba su director en Venecia: “Cuando acabamos la película y se hicieron los primeros pases previos, el resultado fue malo y algunos críticos me masacraron”.
En efecto, tras su estreno el 25 de junio de 1982, “Blade Runner” recaudó unos 14 millones de dólares, la mitad de su presupuesto, y sólo se evitaron pérdidas gracias al entonces incipiente mercado del video doméstico.
Y eso a pesar de que la primera versión fue modificada sustancialmente en su final, que en el original era bastante más sombrío, en el que los protagonistas se metían en un ascensor y aparecía la famosa escena del unicornio, que insinuaba claramente que el personaje de Harrison Ford sí era un replicante, algo que Scott acabó por admitir en 2000, pero que el actor ha negado.
El director explicó entonces que decidió cambiar el final antes de estrenarla, imprimiéndole un toque más feliz y vital, en el que los actores se adentraban en un bosque, así como incluir una locución explicativa a cargo de Ford durante toda la película.
La segunda versión, de 1992 y subtitulada “El montaje del director”, retoma, como explicaba Miguel Angel Prieto en su libro “Blade Runner” (T&B Editores), “ese desenlace pesimista del unicornio que va más en consonancia con la estética de todo el filme y que deja menos cabos sueltos”.
SOMBRÍO FUTURO
Rodada en decorados humedecidos por la lluvia y la neblina que caracterizan esta película en la que apenas se ve el sol, “Blade Runner” se adelantó en su tiempoa la literatura cyberpunk de finales de los 80 y puso en imágenes un futuro urbano muy sombrío, alejado de los edificios brillantes y donde las naves espaciales resplandecientes no existen, y en el que los replicantes (humanoides) se rebelan contra una vida que dura sólo cuatro años.
En la nueva versión, que se estrenará en Los Angeles y Nueva York el próximo 5 de octubre, se aportan pequeñas modificaciones que no alteran el espíritu de la película, como planos que ayudan a perfilar las relaciones de los personajes, en especial la del policía y el personaje de la actriz Sean Young, y también se ha modificado el vuelo de la paloma que pone el final al famoso monólogo del actor Rutger Hauer.
La película se sitúa en 2019, mucho después del 1992 propuesto por el escritor Philip K. Dick en su novela corta, “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” (1968), en la que se basa muy libremente el guión, y aque el título de la película procede de un libro de Alan E.Nourse titulado “The Blade Runner”, originalmente “El vendedor de medicinas ilegales”.

EL DÍSCOLO FORD
Sean Young, seguramente sin proponérselo, fue la protagonista de uno de los muchos problemas a que tuvo que enfrentarse Scott en el que sin duda fue el rodaje más complicado de su vida.
Harrison Ford tuvo muchas discusiones con la atractiva Sean Young, a quien consideraba una actriz sin experiencia, según desvela Miguel Angel Prieto en su libro.
Las discusiones del actor con Scott también era frecuentes, porque a Ford nunca le gustó el filme, que solo aceptó tras la negativa de Dustin Hoffman y para alejarse en lo posible del encasillamiento en papeles de superhéroe. También acusaba al director de estarobsesionado con los detalles visuales y de poner pococorazón en la relación con los actores.
Entre las curiosidades de esta cinta mítica está el hecho de la famosa banda sonora de Vangelis sólo se editase oficialmente hasta 1994, doce años después desu estreno.
DE FIASCO A CLÁSICO
Entre unas cosas y otras, Ridley Scott, que ya había triunfado con “Alien” (1979), vio como “Blade Runner” pasó de “fiasco a clásico sin haber sido nunca un éxito”, como definió la película el propio director.
El secreto de su permanencia en el tiempo puede ser, como dijo una de las mayores autoridades en materia de este filme, Paul M. Sammon, en que “Blade Runner´“ nos ofrece uno de los entornos ficticios visualmente más elaborados que se han creado nunca para una película; cada plano está lleno a rebosar con una obsesiva acumulación de detalles”.
Este periodista experto en cine recibió en 1981 el encargo de una revista de seguir el primer rodaje en EE.UU. Sammon fue así testigo privilegiado del fascinante proceso de creación de lo que acabó siendo una obra maestra, que le obsesionó hasta el punto de dedicar quince años a elaborar uno de los mejores libros existentes en torno al cine, “Futuro en negro” (1996).
Sammon relataba que el perfeccionismo de Scott, que muy a menudo le llevaba a rodar decenas de tomas de un mismo plano, también soliviantó al equipo técnico, que adoptó la costumbre de vestir camisetas con lemas despectivos hacia el cineasta.
Ridley Scott dijo en Venecia que consideraba a su película más famosa como “una obra artística”, y añadió con un toque de orgullo que “ha influido mucho al mundo de la moda e incluso a arquitectos de prestigio, que me dijeron que la película había cambiado sus conceptos”.
El cineasta sigue teniendo claro que “las buenas películas siempre tienen que ir por delante del público, no con él ni por detrás de él”.
LOS HECHOS:
• La primera versión fue modificada sustancialmente en su final, que en el original era bastante más sombrío: los protagonistas se metían en un ascensor y aparecía la famosa escena del unicornio, que insinuaba claramente que el personaje de Harrison Ford sí era un replicante.
• Harrison Ford tuvo muchas discusiones con la atractiva Sean Young, a quien consideraba una actriz sin experiencia, y con el director, al que acusaba de estar obsesionado con los detalles visuales y de poner poco corazón en la relación con los actores.
• Ridley Scott sigue teniendo claro que “las buenas películas siempre tienen que ir por delante del público, no con él ni por detrás de él”.
