José María de Tavira

By Jose Alberto HermosilloMarch 11, 2009Cine y TV News

Jose Maria de TaviraEn una amena conversación con el talentoso actor mexicano de veintiséis años de edad, quien con apenas un puñado de películas en su haber arranca los suspiros de sus innumerables fans alrededor del mundo, José María de Tavira nos narra sus experiencias actorales durante el marco del 24to. Festival Internacional de Cine de Santa Bárbara, donde fue uno de los pocos actores extranjeros que contaba con dos proyectos dentro del mismo festival: “Amar a morir” y “Arráncame la vida”.  Él es hijo del director de teatro Luis de Tavira y de la actriz Rosa María Bianchi.  

Y nos habla de sus logros

José María cuenta ya con varios éxitos internacionales, entre los que destacan: “The Mask of Zorro”, “Cansada de besar sapos”, “Arráncame la vida” y “Amar a morir”.  Aunque “Amar a morir” aún no se estrena, ya tienen garantizados el éxito comercial en el mercado mexicano, el colombiano y el americano.

Por su parte, “Arráncame la vida” se estrenará próximamente en Brasil, España y Estados Unidos. Al  festival, esta última cinta atrajo a una gran cantidad de público maduro americano que hablaba de México con aprecio, que ha viajado allá y del cual tienen gratos recuerdos, que fueron evocados por las bellísimas imágenes de la película basada en la novela de Ángeles Mastretta. Les llamaba la atención ver el Zócalo de antaño y escuchar el Cielito Lindo interpretado por la sinfónica.

El reto más difícil

José María de Tavira o “Chema” como le decimos sus amigos, habla con una gran sencillez y una maravillosa sonrisa que irradia confianza, y nos dice que él sabía tocar el piano desde pequeño, pero no dirigir toda una orquesta.  Para interpretar el personaje del conductor Carlos Vives, lo más difícil fue precisamente aprender a dirigir la orquesta como un verdadero virtuoso. Para ello, recibió sabios consejos y clases con una maestra polaca radicada en México, Janina Hermann.  Ella es maestra de violín y de dirección de orquesta, (aunque no da clases de dirección, ni tampoco trabaja en una escuela, pues ella está retirada), pero se mantiene activa como asesora musical en las transmisiones en vivo de OFUNAM, en la televisión mexicana. Eso fue lo que hizo que José María se adentrara completamente en su papel de conductor de orquesta.

De la novela, al guión

Si comparamos la novela con la película, el personaje del músico Carlos Vives sufre algunas alteraciones, no sólo en su relación sentimental con Catalina, si no al momento de su muerte, pues los fanáticos del libro alucinábamos ese momento “de rompe y rasga”, desde el complot político que le ocasionó la muerte, al estilo de la película “Casino”, hasta el entierro, muy a la “María Candelaria” o a la “Maclovia”, en el Día de Muertos, con las ofrendas sobre las tumbas, la gente rezando, todas las flores traídas del campo donde hicieron el amor y que le repartieron a los cientos de dolientes que llagaron al funeral, todo muy espectacular y folklórico mexicano, pero… ¡nada!  En la película, es todo lo contrario, Ana Claudia llega sola a la tumba, le avienta el cempasúchil y le dice: “ahí tienes tu tumba de flores, imbécil”.  A lo que Chema explica inteligentemente: no se trata de poner el libro en una película, se trata de hacer una película basada en un libro.  Y es de ahí donde surge el guión, en el momento de rodar, hay que seguir lo que dice el argumento y no lo que dice la novela.

Difícil el trabajar con Daniel Giménez Cacho

“Daniel fue un majadero”, dice Chema y además agrega que le hizo unas majaderías muy feas y que él le reclamaba: “Pero ¿qué te pasa, si soy tu cuate? ¿por qué me hablas así?” Después, comprendió que no fueron cosas personales, porque Daniel actuaba dentro del personaje de Andrés Asencio.

Es bien sabida la larga trayectoria del actor Daniel Giménez Cacho, entre sus trabajos más conocidos están “Sólo con tu pareja”, de Alfonso Cuarón, “En la mente del asesino, Aro Tolbukhin” ganadora del Ariel a mejor película, recientemente la festivalera “Voy a explotar” y en España se convirtió en “chico Almodóvar” con “La mala educación”, además de haber sido el narrador en el éxito internacional “Y tu mamá también”.

Lo que José María aprendió de él es… que mientras Daniel está filmando, se lleva el personaje a su casa, habla como el personaje detrás de cámaras, duerme, se levanta, y desayuna con el personaje. También aprendió el rigor que eso cuesta y las enemistades que eso te puede llevar dentro del compromiso del trabajo.

Bromeando con el público, Chema dice que el personaje que hizo Daniel, el de Gobernador de Puebla, es de un macho prepotente y es el más odiado por todas las mujeres, pero que todas quieren tener a dos de ellos en casa.

Les arrancan la nominación al Oscar®

El hecho de que “Arráncame la vida/Tear this heart out” haya sido una de las 9 semifinalistas entre 67 países, alborotó los ánimos de todos los mexicanos y mantuvo viva la esperanza de quedar entre las cinco nominadas, pero al final se truncó la carrera por el Oscar®.

Chema dice que tanto a él como a todos los que participaron en la película les hubiera encantado que le dirán la nominación a México, pero pues ¡ni modo, no se pudo! es como si casi te hubieran dado un regalo pero luego no te lo dan, y además te lo quitan, pues no lo exiges, porque nunca fue tuyo, ahora sí que ni modo ¡hay que seguirle! No hubo planes de venir a lo del Oscar®, quizás se hicieron planes mentales, castillos en el aire,  fueron solo sueños que se pierden en la nada…
Jose Maria de Tavira

Contra el estereotipo

Chema no piensa encasillarse en un solo tipo de papeles, como el de irresistible amante de bellas mujeres casadas que le baja la esposa al malo de la película y pone su vida en peligro. Eso es mera coincidencia, resulta que hizo “Arráncame la vida” y “Amar a morir” casi al mismo tiempo, una después de la otra y es que en realidad hace casi un mismo papel.  Pero ya se salió de ahí, las otras que vienen no tienen nada que ver.

 “Amar a morir”, la otra chamba

Esta película la filmó antes de “Arráncame la vida”,  fue una gran oportunidad para él y desde el principio le encantó la vibra que le transmitió el director Fernando Lebrija.  Chema le echó muchísimas ganas. Y agrega que fue muy difícil hacer esa película porque no tenían dinero y la película se ve de muchísimo dinero, o sea que con un buen valor de producción.
Fue muy duro, filmar en la costa de Michoacán significaba un mayor esfuerzo, traslado del equipo y de personal. Las inclemencias del tiempo, el calor y la humedad fueron otros factores adversos.

Chema y los deportes extremos

Nada de niño bonito, ni que sea un hombre rudo en la vida diaria, ni un extremo ni otro, tampoco es que practique los deportes extremos muy a menudo, sino que aquí la hizo de todo, desde echar carreras en su automóvil por Paseo de la Reforma, chocar el VMW a alta velocidad, surfear en el mar, correr para no ser alcanzado por los balazos que le tiraban los narcos, hasta saltar por un enorme acantilado. No quería dobles (y no es que no los hubiera querido, es que no tenían dinero para pagarles).  Así que se tuvo que fletar y hacer él mismo las escenas de peligro, principalmente las escenas acuáticas.  Si no salía sangrando o llegaba cojeando, o todo moreteado quería decir que no había trabajado ese día.

“Amar a morir”: un gran proyecto, sin dinero

Lo que pasa es que se quedaron sin dinero a la mitad de la producción y muchos se enojaron porque no les estaban pagando.  Hubo gente que quería botar la película.  Pero la mayoría fueron inteligentes, porque era más fácil conseguir dinero si tenían una película terminada que a la mitad, de lo contrario ningún productor se arriesgaría por algo que no saldría al mercado pronto. De ahí, hubo un reagrupamiento, con los que si querían acabar la película y con los que no, los que se quedaron redoblaron los esfuerzos para sacar adelante el proyecto, poco a poco los demás se fueron reintegrando, y cuando entró dinero se les pagó y todos muy contentos.  Ahora, ya se podía dar el lujo de estar hablando con nosotros, los reporteros de la prensa escrita en la Premier Mundial de “Amar a morir” en el Festival Internacional de Cine de Santa Bárbara, California.  El haber llegado hasta este  punto superó todas las expectativas, pues la película quedó mucho mejor de lo que pensaban, eso le hace sentir muy orgulloso.

“Amar a morir” de gira

“Amar a morir” se estrena en México el 27 de Marzo.  Su premiere mundial fue en Santa Bárbara, después dijo que la llevarían al Festival de Cartagena en Colombia y luego al Festival de Guadalajara, pues el director es tapatío.  También se encuentra optimista de que a esta película le va a ir bien en el cine y la televisión de los Estados Unidos. De hecho, piensa que “Amar a morir” va a gustar más aquí que en México.

Lo dice de todo corazón

En “Amar a morir”, José María llevó la película sobre sus hombros, a lo que yo agrego: “la llevaste muy bien, me gustó mucho la evolución y los cambios sutiles del personaje. Eso requirió un mayor esfuerzo tanto físico como  mental, pues él está más tiempo en pantalla”.  Chema lo dice de todo corazón: “esta película costó mucho trabajo y todo lo que hice fue con toda la concentración, dedicación y lealtad al proyecto.  Cuando lo haces así… no te equivocas”.  Y lo dice en serio: “lo puedes hacer mejor, hay cosas que te pueden salir más ‘chidas’, pero cuando le das dignidad, las cosas salen mejor…”

¿Cómo verán en Colombia a esta película?

Jose Maria de Tavira“Pues, no sé, en Colombia se está haciendo muy buen cine, se están haciendo cosas impresionantes últimamente”. “Amar a morir” es una coproducción con Colombia hecha en México, y espera que el público en Colombia la vea como una película mexicana con colombianos.

“Amar a morir” cuenta con la participación de la escultural belleza colombiana, la actriz Martina García, en el papel principal. Aparte de estar guapísima, actúa muy bien en la cinta y fotografía mucho mejor, o sea que es todo un atractivo visual.  “Esperemos que a los colombianos les guste mucho nuestro trabajo”, agrega Chema.

Entre lo comercial y lo artístico

En referencia a lo sucedido con la presentación de “Rudo y Cursi” en Argentina y que allá le dijeron a Carlos Cuarón que su película era comercial y él lo tomó como insulto, a Chema no le interesa que digan que sus películas son comerciales. De hecho, que te digan eso en Estados Unidos es un gran halago, pero si te dicen eso en México o en Argentina lo tomas como algo personal y te haces el sentido.  Chema agrega que hay muchos géneros y muchos tipos de películas que se hacen para cierto tipo de público, unas películas son personales para el director (lo que se le conoce como cine de autor) aunque puede que le gusten a mucha gente.

A Chema lo único que le interesa es que la gente se la pase bien en la sala, hay películas para divertirse y pasártela padrísimo y hay películas que están hechas para tratar de cambiarte la vida. Chema cree que cada película tiene su objetivo, no desdeña a una que le digan “comercial” ni a otra que le digan “artística”, le da lo mismo, hay tiempo y vida para hacer todo tipo de cine.

A conquistar NY

En breve, comenzará el rodaje en la Gran Manzana de su próximo proyecto en inglés: “The Imperialist Still Alive”,  donde interpreta a un estudiante mexicano de leyes en medio de una comunidad del Oriente Medio. Después de ese proyecto independiente en los Estados Unidos, José María de Tavira está abierto a todas las oportunidades y si es Hollywood, también le entra, ¡pos sí señor, no sería la primera vez, aquí está, pa’ arrancar suspiros de todas sus fans! ¿o qué no?

Y la despedida

Es así como terminamos con ésta entrevista con el talentoso actor mexicano, la entrevista comenzó en una locación con la presentación de “Arráncame la vida” en un multiplex y terminó, tres horas después, con la premiere mundial de “Amar a morir” en un bello teatro colonial atiborrado de centenares de cinéfilos, gente joven, actores y miembros del equipo de filmación y posproducción. Además, contamos con la presentación estelar del cantante Jason Castro, finalista del popular show de televisión “American Idol 4” quien nos deleitó con su guitarra y su maravillosa voz, interpretando el tema de la película: “Aleluya”.  Y por último todos, sí leyeron bien, ¡todos! fuimos invitados a una agradable recepción, la cual incluyó unas quesadillas de mole muy exquisitas y unos deliciosos vinos de la región. La tertulia duró hasta  altas horas de la madrugada en esta bella ciudad de la Riviera californiana, donde el tiempo se nos fue sin sentir y la pasamos muy rico.  Y como dijo mi gran amiga la periodista Nora Estrada del periódico Reforma, ¡Felicidades! Aunque no sea su cumpleaños, ni la navidad, ni el año nuevo…