Al parecer, le ha funcionado a Tom Cruise el volverse más selectivo en cuanto a los papeles que escoge, ya que después de haberse puesto el kimono para hacer la de samurai, esta vez le ha venido como anillo al dedo el papel de asesino en la cinta de Michael Mann, además de que, por su parte, Jamie Foxx también comenzó a mostrar desde aquí que no sólo podía hacer comedia, ya que antes de convertirse en Ray, demostró que tenía la suficiente mesura para hacer creíble y entrañable al chofer de la historia en cuestión.
Con el mismo pulso frío y estilizado que ha dejado su marca en cintas como “Ali”, “The Insider”, “Heat” y “Manhunter” (primera cinta en donde apareció Hannibal Lecter), Mann ha llevado a la pantalla la historia de Vincent (Tom Cruise), un asesino a sueldo y Max (Jamie Foxx), un taxista, quienes por azares del destino terminan trabajando juntos en un viaje bastante inusual. Vincent ha sido contratado por una familia de mafiosos que al enterarse de que están a punto de ser sentenciados por el gran jurado, han decidido terminar con el problema… acabando con la vida de los testigos. Ciertas complicaciones lo obligan a usar a Max para que lleve a Vincent a los lugares donde tiene que cometer las ejecuciones. Después de unas horas, las vidas de ambos comienzan a tener una dependencia simbióticamente absurda. A pesar de que se supone que tenemos que ver a Vincent como el malo de la película, el carisma de Cruise le ayuda a que exista un verdadero conflicto de simpatía entre un público que acaba echándole porras al chaparrito del traje gris y las canas. El DVD contiene extras como los detrás de cámaras “City of Night: The Making of Collateral”, “Especial Delivery”, “Shooting on Location: Annie’s Office”, “Visual FX: MTA Train”, escenas borradas y hasta ensayos entre Cruise y Foxx.
