Hay dos razones por las que hay que ver “Atonement” más de una vez. Una es la excelente banda sonora de la cinta compuesta por Dario Marianelli con solos de Jean Yves-Thibaudet y la otra es el excelente “tracking shot” en donde en una sola toma se nos muestra de manera magnífica una escena en la playa de Dunkirk al final de la guerra. La historia es el trágico recuento de los daños por parte de Briony (Saoirse Ronan), una precoz jovencita que al creer ver lo que no es, desata una serie de consecuencias muy tristes entre dos de sus seres más queridos, Cecilia Tallis (Keira Knightley) y Robbie Turner (James McAvoy). Es una de esas cintas que a pesar de tener los ingredientes para ser un clásico “chick flick”, supera los clichés y deja un muy buen sabor de boca… hasta para aquellos a quienes el romance les resulta agrio.
