Si por el título tu cochambrosa mente se está imaginando que es una película pornográfica, estás en un terrible error, es una alegoría al amor y al sexo en buena onda. La película independiente dirigida por Martin Gero y estelarizada por Aaron Abrams, Carly Pope, Kristin Booth, Josh Dean, Sonja Bennett, Josh Cooke, Diora Baird, Callum Blue, Ennis Esmer, Peter Oldring y Natalie Lisinska es como una película de Woody Allen, nada más que con orgasmos de verdad.
Se trata la más controvertida y exitosa comedia canadiense del 2007, que por fin llega a selectos cines de Los Angeles y New York. Aclamada en el Festival de Toronto, se define como una comedia sexual para adultos de amplio criterio. Es como la película mexicana “La Tarea” pero multiplicada por cinco, pues son cinco diferentes historias de “jóvenes”, que a mi juicio ya no tan “jóvenes”, que son expuestos en el momento de tener sexo. Pero todo eso va mas allá de lo que significa hacer por hacer el acto sexual y es ahí donde vienen los cuestionamientos emocionales, psicológicos y fisiológicos de las cuatro parejas y el trío. No solo es experimentación y la búsqueda del placer y la satisfacción personal, muy a diferencia de la controversial “Kids” que fue dura, cruda y fría. “Y.P.F.” (por sus siglas en inglés) es divertida, humana y va al corazón. Se divide en varios segmentos, que son los mismos en que se divide el acto de hacer el amor, como lo son: el preludio, la excitación, el clímax y el “after glow” o sea, cuando terminaron.
Lo que la hace graciosa es el lenguaje sucio y hasta cierto punto vulgar que excita y que a muchos los hace adentrar en el tan conocido cachondeo. Las parejas están integradas por el amigo y la amiga que se deciden a hacerlo, los esposos aburridos, los novios que tiene el “hot date”, la compañera y compañero de trabajo que se animan y el roommate con la novia que invita al otro roommate para completar “la torta” o sea que el trío de tres, así que todo es un “menage a truás” muy civilizado y lleno de partes chuscas que la hacen muy entretenida. Lo importante es verla para que no te la cuenten y si te preguntan que si has visto a “Young People Fucking” digas lleno de regocijo, ¡sí! ¡sí la he visto! Después de la función, platicamos con una de las actrices y uno de los actores y dijeron que les encantó hacer la película, hablaron de lo controvertida que fue en Canadá y que si les daría mucha pena verla con sus papás, que aunque en todo momento ellos les dieron su apoyo, definitivamente les daría pavor verla con ellos, aunque los papás sí la vieron por su lado y dijeron que la película les pareció ¡fabulosa! Juzgue usted.
