De la mano de Satoshi Kon, director de excelsas obras del “japanime”, como lo son “Millennium Actress” y “Perfect Blue” y quien parece estar inexorablemente nominado para un Oscar de la Academia este año, nos encontramos con una obra que a pesar de tener un intenso sabor a Navidad, resulta muy interesante en cuanto a la selección de personajes: Gin (un ex-ciclista alcohólico), Hana (una ex-drag queen latina) y Miyuki (una adolescente fugitiva). En pleno invierno, estos personajes se encuentran entre la basura a un bebé que les cambia la vida.
Inspirado en el western de John Ford “3 Godfathers” (que contaba con las actuaciones de Pedro Armendáriz y John Wayne), la historia se desarrolla mientras Gin quiere regresar el niño a sus legítimos padres y Hana ya lo ha bautizado con el nombre de Kiyoko, y se ha comenzado a imaginar en el papel de “madre” del recién nacido.
Sin embargo, la razón prevalece, y los tres personajes se preparan para la odisea que representa el regresar al bebé sano y salvo a su hogar. Completamente alejado de la tendencia del “japanime” hacia la ciencia ficción y lo sobrenatural, “Tokio Godfathers” reinventa las tendencias del anime japonés, haciéndolo más humano en el camino y tomando como tema una realidad que está presente entre nosotros, aunque a veces nos rehusemos a verla.
