Esta es una cinta absolutamente rara, ciertamente más afín con los que tienen gusto por los conflictos planteados por cineastas como David Cronenberg o David Lynch que para los que gustan de las historias lineales y convencionales. El cineasta español Guillem Morales nos cuenta la historia de Félix (Andoni Gracia), un arquitecto obsesionado con el orden y el espacio quien tras el abandono de su novia (Mónica López) comienza a sentir demasiado grande la casa para él solo. Una mañana, un extraño individuo le pide a Felix permiso para hacer una llamada telefónica y cuando éste lo deja entrar el individuo parece esfumarse sin dejar claro si abandonó su casa o si sigue dentro. A partir de ahí, Felix siente que el individuo sigue viviendo allí y de esta manera empieza a ser desquiciado por el menor ruido, sin poder soportar estar solo en aquél lugar. Así empieza el terror psicológico que lo obliga a abandonar su hogar y refugiarse en la casa de una vecina que se encuentra condenada a una silla de ruedas.
