Bajo el pretexto de que el mensaje de amor de la cinta de Mel Gibson siempre había sido pensado para que alcanzara a una audiencia más grande, al rededor de cinco minutos han sido cortados de la versión original, con la intención de que ésta alcanzara una clasificación que por lo menos permitiera la entrada a los jóvenes de 17 años, cosa que logró en Europa, pero que en Estados Unidos no ha cambiado un ápice. La cinta es básicamente la misma, no ha habido escenas añadidas ni se la ha incluido un inicio o final alterno, tampoco sirve de vehículo para promover ninguna precuela o secuela, aunque sí es menos visceral que la que habían presenciado las audiencias que la vieron en su estreno el año pasado.
“The Passion” se vio ignorada prácticamente por La Academia en las pasadas premiaciones del Oscar por lo que el re-estreno sirve para dos cosas: primero, reevaluar el valor cinematográfico de la misma y segundo, seguirle hinchando los bolsillos a Mel Gibson, quien con este re-estreno colocará a su cinta más arriba en las posiciones de las más taquilleras de todos los tiempos.
