La cinta original fue enlatada por varios años a raíz del asesinato de Kennedy, a petición de Frank Sinatra, cuyo papel será reinterpretado por Denzel Washington en esta nueva versión a cargo del director Jonathan Demme, quien le ha dado a la película el mismo tratamiento que tuviera “The Silence Of The Lambs”, pero ha añadido nuevos giros al relato de la época de la guerra fría.
La historia ha sido actualizada a nuestros tiempos y sigue el drama que vive el capitán Bennet Marco, quien después de regresar de la Guerra del Golfo comienza a recordar que durante su estancia fue capturado y condicionado para olvidar su rapto y convertirse junto a otros cautivos en pieza de juego del enemigo. A pesar de que todo mundo lo juzga como loco y paranoico, Marco ha comenzado a darse cuenta de que Raymond Shaw (Liev Schreiber), uno de sus compañeros de pelotón, es pieza clave en dicha intriga. Una de las más grandes delicias de esta cinta es ver a Meryl Streep en el papel que fuera interpretado originalmente por Angela Lansbury, como la madre de Shaw, quien además de ser una madre manipuladora de su hijo y de su esposo, es quien tiene la verdadera repuesta a todas las interrogantes que plantea la cinta. Un película interesante para ver en un momento cuando las versiones oficiales de cualquier cosa que diga el gobierno son cuestionadas escrupulosamente.
