Ya en el mundo de la realidad nos llega la adaptación de la novela estadounidense “Tell No One” de Harlan Coben, pero a través del filtro francés de Guillaume Canet, quien es más conocido en estos lares por haber protagonizado la cinta “Love Me If You Dare” (Jeux d'enfants) al lado de Marion Cotillard (quien se ganó el Oscar por “La Vie En Rose”), pero que no había tenido una oportunidad de este tamaño de demostrar sus dotes como director… y vaya que lo hace bien.
“Tell No One” es a la vez un emocionante thriller en donde nada es lo que parece y al mismo tiempo es una emotiva historia de amor que gracias a la química entre François Cluzet y Marie-Josée Croze mantiene a la audiencia con el alma en un hilo, con una historia que es difícil detallar sin arruinar las sorpresas que a cada momento nos presenta la cinta.
A grandes rasgos, ésta es la historia de cómo el pediatra Alexandre Beck se convierte en viudo en medio de una serie de extrañas situaciones y tras ocho años de inconsolable soledad se vuelve a ver sumergido en una serie de conspiraciones cuando la policía descubre dos cadáveres en el mismo lugar donde fue asesinada su esposa Margot… supuestamente.
Cuando la policía decide reabrir el caso y colocar a Beck como principal sospechoso de las muertes de los descubiertos y de su misma esposa, el doctor no puede evitar sentirse incómodo, pero la situación se hace más grave cuando recibe un misterioso e-mail que le informa que su mujer se encuentra con vida, pero que no se lo diga a nadie ya que la vida de ambos se encuentra en peligro.
Revelar más detalles puede arruinar las sorpresas de la cinta, pero sí les podemos decir que Canet aprovecha la cinta para personificar al personaje más vil de la película, a la vez que nos muestra un París que no es tan glamoroso como el de las postales pero que sirve de marco perfecto para una de las persecuciones a pie más espectaculares del año.
