Menos pretenciosa, pero más inventiva en el terreno del horror, Mitchell Lichtenstein nos presenta su versión de terror "a la indie", con la cinta "Teeth" que brinda un nuevo giro al viejo mito de la "vagina dentata" al mostrar la historia de una inocente joven quien se da cuenta de que puede colectar "recuerdos" muy interesantes de sus encuentros sexuales. En "Teeth", Dawn (Jess Weixler) es una acérrima partidaria de la abstinencia sexual en su preparatoria, pero esto sólo encubre un intenso apetito sexual que tiene que enfrentar también los avances y las insinuaciones de su hermanastro (John Hensley) en casa.
Sin embargo, cuando un violento incidente le revela que su apetitio sexual viene con una filosa dentadura de por medio, Dawn se aterra al conocer que nunca podrá disfrutar de una sexualidad normal, aunque después descubre que esto no tiene que ser necesariamente una desventaja y que su aparente anomalía anatómica le puede abrir las puertas al poder que conduce el deseo desenfrenado. Obviamente, todo tiene un precio, y esta cinta no podría estar completa sin el saldo moral del lado de Dawn y de sus víctimas; la cinta a final de cuentas es una perfecta comedia negra con tintes de horror y una historia de lo más inventiva que ha llegado últimamente a las pantallas.
