Una de las historias más conmovedoras que después de haberse convertido en una de las favoritas del circuito de festivales de cine por fin llega a las pantallas. La historia se trata de Eka, una anciana refunfuñona de 90 años que se la pasa recordándoles a su hija Marina y a su nieta Ada qué buena era la vida cuando su hijo Otar se encontraba con ellas. A pesar de que la vida de las tres mujeres en la ciudad de Tbilisi (que fuera la capital de la antigua Unión Soviética) es algo de lo que todas quieren escapar de alguna manera, el fuerte cariño que las une ayuda a sobrellevar las adversidades.
Pero, en el momento cuando Ada y Marina se enteran de la muerte de Otar y de las terribles consecuencias que podría tener para la anciana madre, la evidente exasperación de las más jóvenes se convierte en compasión y deciden tratar de ocultarle a su madre la noticia. Ese es el inicio de la historia, para ver el resto es recomendable llevarse una buena dotación de pañuelos para evitar se les escurran las lágrimas y el moco.
