Hay dos cintas de ancianos enfrentándose a distintas audiencias con el rock como arma y distintos niveles de interpretación, y aunque en experiencia ganan los Stones con su presentación en el Beacon Theatre de Nueva York, la verdad es que con todo y la mano de Martin Scorsese en la dirección, no hay mucho que ver aquí. Son los Stones y ya sabemos que nos espera de esta venerable institución multimillonaria, por eso la reseña se acaba aquí y la recomendación es la cinta “Young@Heart”, un documental de un coro de ancianos de Nueva Inglaterra que al grito de “viejos los cerros” nos llevan por un viaje que va desde los ensayos en el asilo al que pertenecen, hasta presentaciones en reclusorios y grandes teatros.
A pesar de que son temas como “I Wanna Be Sedated” y un tributo a la música disco que contiene “Staying Alive” y “I Will Survive”, algunos son de lo más memorables por la nueva dimensión que adquieren estas canciones cuando las canta un octogenario. Yo reto a cualquiera a que niegue que es difícil controlar la lágrima y el nudo en la garganta durante la versión de “Fix You” de Coldplay, o la versión de “Nothing Compares 2 U”. Los momentos chuscos contrastan de repente con la muerte de un par de miembros apenas a unos días del debut de su nuevo show, lo cual le da un nuevo giro a otras canciones y demuestra el tesón de los miembros del coro que prefieren honrar a sus caídos no en el fondo de la tristeza sino desde la cima del escenario. El director Stephen Walker puede sentirse orgulloso de su obra y por supuesto el coro de Bob Cilman y sus “muchachitos”, también.
