Quizás no tenga la parafernalia que ha acompañado a otras cintas animadas que han visto la luz este año, pero la historia de la pequeña Marjane tiene mucho qué decirle no sólo a cualquier persona que haya vivido una adolescencia dificil, sino también a aquéllos que hemos tenido que incorporarnos a otras culturas mientras tratamos de conservar aquello que nos hace únicos y nos proporciona nuestra identidad individual.
En la cinta dirigida por Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud, Marjane es una pequeña niña iraní de nueve años que es testigo de la revolución islámica y de cómo los fundamentalistas mandan a prisión a los que no están de acuerdo con su creencias y a la vez forzan a las mujeres a usar el velo. Pero eso es solo el inicio, mientras Marjane hace lo posible por descubrir aquellas cosas “prohibidas”, como la música de ABBA, Iron Maiden y el punk entre otras cosas, sobre la inocente rebeldía pesa la sombra de la persecución gubernamental y la guerra entre Irán e Irak.
Lo que sigue después es una serie de descubrimientos aún más grandes que incluyen su salida de Irán hacia Austria, el dificil proceso de adaptación y el más duro regreso del éxodo, tras el cual Marjane descubre que por más que ame a su país, el sabor de la libertad la ha convertido en una mujer que no es ni de aquí ni de allá y tiene que tomar la decisión más dificil de su vida.
