NicotinaLa cinta Nicotina tiende a caer en algunos vicios que le terminan restando mérito. Por un lado, a pesar de que esta historia de crimen y equivocaciones tiene un estilo moderno, un interesante diseño de set y una edición que le ayuda a ser más fluida, peca de ese “tarantinismo” que en ocasiones se siente innecesario (el paralelismo de las historias, la sangre accidental, etc.) además de que últimamente parece ser necesario incluir un extranjero (en este caso Lucas Crespi) en las cintas mexicanas para garantizar su éxito (¿qué no eran esos vicios de las telenovelas y el fútbol?).

Dicho lo anterior, también es necesario señalar que hay mucho talento desperdiciado en la cinta (“Tomson”, el personaje de Jesús Ochoa, muere muy temprano y “Goyo”, el personaje de Rafael Inclán, luce tan unidimensional que nos hace extrañar al “Mofles” de las cintas sexycómicas de los 80).

La moraleja (que es el tema que se viven discutiend oEl Nene y Tomson) más que llevarnos al abismo existencial para reflexionar, termina siendo simplemente mala publicidad para las compañías de cigarros. A Diego Luna no se le puede exigir demasiado para el exasperante papel que le dieron. Ojalá el “remake” de “Nueve Reinas” logre redimirlo.