Toda cinta que propone una alternativa a lo que es la historia oficial es siempre interesante, sino por otra cosa, al menos por contemplar las posibilidades de lo que hubiera podido suceder. En esta ocasión, la cinta del director Antoine de Caunes nos propone un final diferente a la vida de quien fuera uno de los más grandes estrategas militares de la historia: Napoleón Bonaparte, personaje con quien la cinta “Monsieur N.” gusta de especular que no murió exiliado en la isla de Santa Elena como cuenta la historia.
A lo largo de la cinta, somos testigos de los sufrimientos de gobernador británico (Richard E. Grant), quien constantemente tiene que estar librando batallas mentales con Napoleón (Philippe Torreton), tratando de impedir el escape de éste último, quien parece tener bajo la manga más ases que los que imaginaban los británicos. Aunado a esto a la ayuda de Betsy (Siobhan Hewlett), una chica de la isla enamorada del emperador y quien también cuenta con otro tipo de recursos, las cosas no se ven fáciles para el gobernador quien ya ha comenzado a pensar que la única manera como va a lograr descansar es cuando Napoleón desaparezca de su vida. Pero… ¿cómo?.
