Otra gratificante entrega del director japonés nominado al Oscar por su obra maestra “The Twilight Samurai”, Yoshi Yamada. Esa película fue el inicio de una rústica, pero bien ambientada trilogía que continuó con “Hidden Blade” y a la que le pone fin con “Love and Honor”. Trata de un joven guerrero que vive con su esposa y su lacayo en el Japón medieval. En el castillo de los guerreros, alguien por error introduce un marisco envenenado, que al ser consumido por el guerrero le ocasiona ceguera total. La esposa le esconde el sable antes de se haga el ya tradicional “harakiri” por ser un guerrero inservible, lo que no pasa con el que compró el marisco fuera de temporada, quien sí se hace “harakiri”.
Carente del sentido de la vista, nuestro joven amigo es relegado a vivir con una pensión de 20 costales de arroz al año. La bella esposa, al verse acorralada por esa situación y las presiones de la familia, busca la ayuda del Comandante de la Policía. Ahí se comentará “el pecado de Oyuki”, cuando el policía, con engaños, abuse de ella, algo que daña el honor del guerrero. En éste melodrama nipón, no hay trucos ni efectos especiales, muy diferente al bodrio de película que hizo el ya no tan famoso Tom Cruise, “The Last Samurai”.
"Love and honor” tiene todos los elementos para mantener al público en tensión debido a la estupenda actuación del joven guerrero/samurai ciego, el cual con el apoyo de sus conocimientos en artes marciales y su calidad de gladiador logrará salvar el honor y al amor de su vida. La ambientación, la música y las actuaciones te llevarán a lugares que jamás en tu vida te habrías podido imaginar.
