
La nueva película de Clint Eastwood toca el tema del más allá y de la vida después de la muerte, en un thriller psicológico protagonizado por Matt Damon que comienza en las dantescas escenas del escalofriante del tsunami en Tailandia que en la Navidad de 2006 dejó una marejada de muerte.
Siempre la muerte. Estuvo presente en “Million Dollar Baby” o “Unforgiven” o incluso en su célebre interpretación del detective con el pistolón, el Magnum 47 que le acompañaba a todas partes en “Harry el Sucio”. Y ahora ha vuelto a ser tema más que recurrente en la última cinta de Clint Eastwood, “Hereafter”, un thriller psicológico que cuenta con Matt Damon de protagonista tras haber estado presente en “Invictus”, la cinta con la que estuvo nominado a un Oscar.
Y lo es porque todo gira en torno a la vida después de la muerte, a los espíritus que nunca abandonan del todo esta tierra y que pululan cerca de las almas que alguna vez los tocaron de cerca.
Ambicioso el tema y ambicioso el despliegue, con historias cruzadas por todo el mundo que para comenzar deja en el subconsciente de los espectadores una escena brutal e inesperada, una reconstrucción precisa y escalofriante del tsunami en Tailandia que en la Navidad de 2006 dejó miles de muertos.
Con esa virulencia comienza una película de segundas oportunidades y espiritualidad constante, con un sesgo de tristeza pero con cierta esperanza también para los que tienen que seguir adelante y los que tienen el poder de hablar con los muertos.
El tema no deja indiferente, pero puede caer un tanto pesado para los que no creen en vidas eternas. Sin embargo, no entra en cuestiones religiosas en absoluto, lo que ofrece una postura interesante en cualquier caso.
La historia discurre junto a las figuras de dos personas tocadas por el mismo don, una periodista francesa que sobrevive al tsunami y comienza a tener visiones sobre la muerte y la vida posterior, y un joven psíquico con capacidad para hacer lecturas y encontrarse con los muertos.
Esa habilidad le pone en contacto con un joven de 10 años, destrozado por la muerte de su hermano gemelo, y al que busca incansablemente a través de las personas que son capaces de hablar con el más allá.
Esa triple conexión desemboca en una historia de amor entre Damon y la francesa Cecile de France —quien interpreta el papel de la periodista—, que se acaban por encontrar en Europa.
En general, “Hereafter” es una película con firma, un intento deliberado de hacer buen cine que no termina de cuajar pero que deja lecturas interesantes, además de escenas poderosas como la citada reconstrucción del tsunami y los intensos encuentros del niño con el psíquico.
Vuelve a demostrar, además, las cualidades interpretativas de Matt Damon, un actor ya hecho, que a buen seguro terminará por explotar con unos cuantos premios de la Academia de Hollywood bajo el brazo. En definitiva, una cinta recomendable.
