Filmada de una manera que la hace aparecer como si fuera una cinta de diálogo improvisado (aunque no lo es), “Funny Ha Ha” nos muestra los tropiezos que representa el cambio de vida al salir de la universidad para enfrentarse al mundo real, transición que es en muchos casos bastante dolorosa. Y para ejemplificar lo anterior, nadie mejor que Marnie (Kate Dollenmayer), una joven que a pesar de haber dejado atrás la vida de estudiante, no ha podido dejar de lado muchos de los malos hábitos de ésta.
Entre ellos, la bebida y la adicción a las relaciones condenadas al fracaso (eso sin contar también su continuo fracaso al tratar de encontrar un trabajo permanente ). Y, aunque todo esto resulta verdaderamente patético al pensarlo, termina siendo…”funny”.
La habilidad del director (escritor y editor) Andrew Bujalski para mostrarnos estos momentos de fragilidad es lo que hace que la cinta no se vuelva un drama insoportable acerca de la crisis del nuevo adulto, sino una cinta bella y humana, llena de momentos chistosamente agridulces.
