En la nueva cinta del director Andy Tennant, Matthew McConaughey vuelve a compartir la pantalla con Kate Hudson (como Tess Finnegan), mientras él se convierte en Ben “Finn” Finnegan, un buscador de tesoros al que últimamente le ha ido bastante mal con su profesión y su continua obsesión por una legendario tesoro del siglo XVIII del cual sólo ha encontrado pistas inconclusas que lo han llevado a la ruina económica y conyugal (nos toca conocer a Andy cuando está llegando tarde a su proceso de divorcio). Tras un lento proceso de rehabilitación e ir tratando de ir por la vida como una persona normal, Finn se encuentra con una irrefutable pista que lo pone en el camino correcto para encontrar el tesoro tras lograr la ayuda del millonario Nigel Honeycutt (Donald Sutherland) y su hija Gemma (Alexis Dziena). Hasta Tess vuelve a involucrarse muy a su pesar en esta nueva aventura… el problema es que su mentor Moe Fitch (Ray Winstone), ya le ha echado el ojo a las mismas pistas y no está dispuesto a que le coman el mandado. McConaughey y Hudson vuelven a lucir la demostrada química que existía en “How to Lose a Guy in 10 Days”, o sea, que ésta es básicamente una aventura de acción con alma de “chick flick”.
