Casi 2 años después de que fuera mostrada en Sundance, por fin se han animado a estrenar la cinta debut del director Matthew Parkhill, que es a su vez la cinta debut de Gael García Bernal en inglés (como protagonista, y aque antes había participado en otros proyectos). Es obvio que todo mundo esté aprovechando la creciente fama de Gael, ya que por la misma razón se ha estrenado también “Bendito Infierno” recientemente.
Por lo menos en esta cinta los hombres que sean arrastrados a aguantar la hora y media que dura se verán premiados con Natalia Verbeke, quien se ha vuelto presencia requerida desde hace un par de años en la pantalla grande tanto en Argentina, como en España (todo mundo recuerda “El Hijo de la novia” y “El otro lado de la cama”).
La historia es sencilla y sigue el aprieto en que se ve envuelta una joven bailarina española (que para empezar con los estereotipos se llama Carmen y baila Flamenco) quien una noche antes de su día de bodas conoce a un joven actor brasileño, quien prácticamente “le mueve el tapete” y con el que comienza un intrincado romance (o algo así) mientras la confundida Carmen trata de entender cómo es que muchas ocasiones las cosas no son lo que parecen. La cinta no es en realidad más que un buen pretexto para ejercer el gusto al “taco de ojo” y si no fuera porque el mismo Londres se convierte en otro personaje de la historia, ésta valdría más la pena para ser rentada.
