Cole Porter es sin duda uno de los compositores más importantes de la música popular estadounidense y “De-Lovely” es una celebración, no sólo de su música sino de su controversial persona. Porter es reimaginado por la pluma de Jay Cocks y la dirección de Irwin Winkler, quien logra hacer conmovedora y divertida la historia de triunfos y fracasos del compositor de “Night And Day”, “Everything Goes”, “In the Still of the Night”, y muchas más (por lo que antes de ir a ver esta cintase recomienda escuchar la compilacion “Red, Hot & Blue”).
Interpretado por Kevin Kline (quien vuelve a echar mano de los recursos aprendidos en “In & Out”) en mancuerna con Ashley Judd. Judd hace el papel de Linda Lee, la mujer que se convirtiera en su esposa y que lo siguió siendo hasta el final de sus días, pese a su homosexualidad y a la adiccion a las fiestas y la vida nocturna.
“De-lovely” se convierte en una especie de musical biográfico que nos pasea por casi cuarenta años de la vida del músico, desde el momento cuando conoce a Linda en el Paris de los 20, hasta sus penas y glorias en Hollywood (incluyendo los chantajes de aquellos que continuamente lo amenazaban con revelar su preferencia sexual), el accidente que lo dejó casi inválido y el más grande éxito de sus carrera tras componer “Kiss Me, Kate”. A pesar de todo, “De-lovely” sigue siendo en el fondo una historia de amor, una bastante inusual, pero que nos deja claro que “detrás de todo gran hombre hay una gran mujer”. Y si a esto le añadimos las fenomenales interpretaciones de Elvis Costello, Alanis Morissette, Natalie Cole, Diana Krall, Sheryl Crow y Robbie Williams, pues… la experiencia vale la pena.
