En la tradición de esas cintas donde la intimidad femenina se vuelve la protagonista principal, “Crying Ladies” nos presenta la historia de un grupo de “lloronas profesionales” en la ciudad de Manila, todas ellas con distintas razones para llorar “de a de veras”. Y, mientras que los temas principales son el perdón y la compasión, en ocasiones es hilarante ver cómo las lágrimas derramadas durante sus “horas de trabajo”, no son tan falsas como se podría esperar. La historia también nos muestra las razones que llevan a estas mujeres a buscar la manera de ganarse el sustento hasta de la manera más inusual, además de los motivos de cada una.
Mientras una quiere recuperar la custodia de su hijo, otra vive reviviendo sus memorias de la época cuando fuera actriz de cine, y la última es una ingenua ama de casa a punto de caer en la trampa de un amor prohibido. Todas estas historias giran alrededor del funeral para el que fueron contratadas, en donde el hijo del fallecido encuentra a “la otra familia de su padre” y se da cuenta de que hay cosas que nunca alcanzó a compartir con el padre al que no conoció realmente.
