“Biutiful” es todo un legado para la posteridad

By Jose Alberto HermosilloDecember 30, 2010Movie Reviews

Dos manos que se entrelazan ocupan pantalla en medio de una sombría atmosfera, se susurran con ternura, se comprenden, se cuentan sus historias, hablan de un anillo, hay sentimientos que quedan en el camino porque no pudieron expresarse en algún momento de la vida. Y es que hoy estamos y quizás mañana no ya estemos… Después viene una escena con una brillante luz de una gélida mañana en un bosque cubierto de nieve, donde dos hombres se miran frente a frente como si se fueran a batir en un duelo, un ave caída vaticina la muerte.

Es difícil escribir sobre una película tan compleja como “Biutiful”; que es como su nombre mismo lo indica: beautiful, o dicho en español: “hermosa”; tan hermosa como trágica, densa y intrincada, y a la vez mordaz y mundana.

La tan esperada cinta del laureado director mexicano Alejandro González Iñárritu nos induce a un mundo sórdido e intimista, la cual rompe con los parámetros estéticos, casi en contradicción con el significado de su título, el cual viene de la inocencia de un infante al escribir incorrectamente la palabra “Beautiful”, “así como suena” responde el preocupado padre el cual es estupendamente interpretado por el ganador del Oscar® a Mejor Actor de Reparto por la cinta “No Country For Old Men”, Javier Bardem (“Huevos de Oro”, “Mar Adentro”).

Bardem se hizo ganador de la Palma de Oro en el festival de Cannes por su papel de Uxbal, quien es un hombre desahuciado por un avanzado cáncer de de próstata, un ser gris con poderes psíquicos para comunicarse con los muertos y que tiene que sacar a sus dos pequeños hijos adelante, porque no puede dejarlos en manos de una madre bipolar, Marambra (Maricel Álvarez), la cual ni siquiera puede ver por sí misma.

Uxbal se adentra en un submundo lleno de contradicciones propias de los tiempos y del mundo en que nos tocó vivir, en algunos casos es místico y espiritual, en otros realista y con gran crudeza tanto por la aproximación a los casos de corrupción con la policía, el abuso de los inmigrantes ilegales que necesitan trabajar en lo que sea para sobrevivir en situaciones de abuso extremo, el trafico de drogas, el poder del dinero, la prostitución en la que cae su ex mujer, y la habilidad que Uxbal muestra para poder salir airoso de toda esa serie de contrariedades que se le presentan.

El momento de redención se da con la persona menos esperada, en otra inmigrante africana, aunque ella misma también duda. Y ese momento de la duda deja a toda una audiencia con la tensión del saber si ella hará lo correcto y caerá en el fango de la podredumbre humana que muestra la película de “Biutiful”.

El trabajo del talentoso director mexicano reitera su discurso sobre la muerte y de cómo llegamos a ella; lo vemos en la belleza de las palabras del discurso final en “21 Grams”. En las indelebles imágenes de Gael Garcia Bernal esperando en la terminal de autobuses y en el funeral del hermano en “Amores Perros”. Y aunque en la cinta de proporciones épicas de “Babel” nadie muere, los personajes se debaten entre la vida y la muerte, pues de una cosa si debemos estar seguros; de que en las películas de Iñárritu de la muerte y del desasosiego nadie escapa.

Pero no hay nuevo en “Biutiful”, muchos temas tocados aquí ya han sido explotados por el cine, se da con los inmigrantes asiáticos en “The Corruptor” de 1999. Las redadas por las autoridades en Los Angeles en “Bread and Roses” del ganador de la Palma de Oro, Ken Loach. Y se ve de una forma futurista en “Children of Men” del también mexicano Alfonso Cuarón. La interacción de razas es más evidente en “Crash” y “Boyz in the Hood”.

La corrupción y la trata de personas la vemos desde “Las Abandonadas”, “Aventurera” y “Victimas del Pecado” hasta “Canciones de Lolita´s Club”, “Trade” o de manera más minimalista en “Star Maps” o más aún en “Eréndida” basada en uno de los cuentos del ganador del nobel  Gabriel García Márquez.

El ver por los hijos siendo padre soltero o en proceso de divorcio es similar al de “Kramer vs Kramer” y la misma “Lola” de María Novaro, la cual tiene que sacar adelante a su hija en medio de la crisis económica en la Ciudad de México de los años 80.

Y así puedo seguir mencionando una innumerable lista de películas con las cuales encuentro referencia a los distintos temas tocados por “Biutiful”, pero ¿cuál es el caso, si “Biutiful” es un todo?  “Biutiful” es una cinta excepcional.

Vale la pena resaltar los aspectos técnicos de la película, ya que todo fue cuidado a la perfección; desde la hermosa fotografía realizada por el fotógrafo mexicano nominado al Oscar® por “Brokeback Mountain/El secreto de la montaña” Rodrigo Prieto, a quien entrevisté hace un año y él solo me pudo decir en aquel entonces que de todos sus trabajos el de “Biutiful” había sido el más complicado, ahora entiendo el por qué, ya que hay secuencias muy complicadas como la de la redada en el centro de Barcelona, la cual tiene diferentes tomas y ángulos que hacen que todo se vea de forma espectacular, pero sin caer en el sensacionalismo.

La música del doblemente ganador del Oscar®, Gustavo Santaolalla es más aislada e incidental que en sus trabajos anteriores, pero no por eso deja de seguir siendo magistral y sobre todo el trabajo de edición y sonido que fueron de los renglones mas cuidados en toda la producción.

Finalmente, la película habla de forma poética las cosas hermosas en la vida como son: el mar, las aves, el cielo, las olas… el mundo… nuestro mundo… la vida y la muerte… todo es beautiful… cuando es a través de los ojos del amor de alguien que lucha por aferrarse a esta vida. Con esto puedo afirmar que “Biutiful” es el trabajo impecable de un virtuoso del Séptimo Arte, como lo es el señor Alejandro González Iñárritu.