
Terence McDonagh (Nicolas Cage) era un buen policía, hasta que experimenta un intenso dolor en la columna que no se mitiga con nada. Solo la droga alivia momentáneamente su dolor. Terence decide salvar a un Latino que quedó atrapado en una prisión anegada de agua y víboras, por esa loable acción es condecorado. Su novia (Eva Mendes) es una bella prostituta de clase que le ayudará a conseguir droga con sus clientes. Poco a poco, el policía se va sumergiendo en un mundo que lo corrompe, donde un acto malo trae como consecuencia otro acto aún peor.
El crimen, la corrupción y violencia atacan a una ciudad golpeada por la indiferencia y el abandono después del paso de un huracán de grandes dimensiones, Katrina. Ahí, en Nueva Orleans se ha suscitado un terrible crimen, el asesinato de una madre y sus cuatro hijos pequeños que llegaron de Senegal. Terence y sus compañeros toman el caso.
La adicción de Terence lo conducen a cometer actos que no son los propios de alguien que debería imponer el orden, existe una doble moral. La cosa se le pone color de hormiga cuando el sueldo que gana como policía no le alcanza para pagar por sus vicios y las apuestas, lo cual lo hace aliarse con los delincuentes más temidos.
Existe una química bastante buena entre el galardonado por “Leaving Las Vegas/Adiós a Las Vegas” Nicolas Cage y la sensual y cubanísima Eva Mendes (“Training Day”, “Stich” y “Women”). Esto se da después de que hicieran juntos la paupérrima cinta: “Ghost Rider/El vengador fantasma”, de hecho que la actuación de la Mendes aquí es bastante solida, una de sus mejores diría yo, por lo discreta, elegante y sensual. Nicolas Cage está sensacional.
Pero hay algo en la historia que no redondea y deja cabos sueltos, a pesar del simbolismo que usa el afamado y experimentado director nacido en Alemania, Warner Herzog (“Rescue Dawn”, “Grizzily man”, “Aguirre, Wrath of God”), y los distintos elementos que lo caracterizan como lo son el uso de reptiles, es algo que no logra cuajar bien, principalmente en la forma como todo es llevado a un cierto clímax.
La película trata de alejarse ferozmente de la original, de hecho se dice que es la hermana o secuela, que no es un remake de “Bad Lieutenant”, cinta de culto de Abel Ferrara (“The funeral”, “The Addition”, “King of New York”). Al ver a Nicolage Cage no podemos olvidarnos del original Harvey Kietel y su blasfemia al entrar a bajo la influencia a una iglesia completamente desnudo, la original causó revuelo entre los críticos.
Y esta última entrega está causando gran expectación entre los adictos al cine de policías y criminales. Lo único que podemos admirar para no sentirnos defraudados son las actuaciones y el simbolismo visual de las víboras, cocodrilos, iguanas y demás reptiles oriundos de la región, por eso digo que hay que ver para saber, porque mientras unos la odian a otros les maravilla.
