Honesta, moderna y refrescante comedia romántica directa al corazón con cuestionamientos validos acerca del amor, donde el chico conoce a la chica, el chico se enamora, la chica no…
Tom Hanset es interpretado por el joven actor Joseph Gordon-Levitt, (“Stop-Loss”, “G.I. Joe: the Rise of Cobra”). Tom es un chico idealista que quiere ser arquitecto y se gana la vida escribiendo las frases que se imprimen en las tarjetas de felicitaciones para toda ocasión, el mejor. Él queda totalmente flechado de Summer, estupendamente bien interpretada por la actriz Zooey Deschanel (“Yes man/Si Señor”, “The happening” y “Euology”). Ella es la nueva secretaria del jefe recientemente llegada a Los Angeles desde Michigan. Summer es bella y distinguida, y no se iba a fijar en un chico como Tom, sin embargo el acercamiento se da de una manera casual y divertida; tomando cervezas en un bar de karaoke, o en el elevador, o en el cuarto de la fotocopiadora, cualquier lugar es bueno para acercarse al amor.
Para Tom, ella es su mundo. Summer no cree en el amor y quiere relaciones de amigos solamente, aunque ya duerman juntos. Ellos comparten el gusto musical por The Smiths, viven una fantasía hogareña en una mueblería famosa, les gusta las galerías de arte y comparan su historia con la de la película de culto “Sid y Nancy” nada más que sin lo violencia. Ella se llena de lagrimas con “The gradúate/El graduado”, el no la comprende, ella no está para perder el tiempo. La relación poco a poco se va gastando, lo que comenzó como arrebato de juventud se complica para perderse en la falta de entendimiento propio de la volátil generación de nuestros días. El corazón de Tom se rompe en mil pedazos y su mundo se torna gris, la ciudad se ve con un borroso boceto, y aunque él quiera, no puede, ni podrá ser como ella.
Es el primer largometraje del director Mark Weber quien hace que todos los actores den las pautas precisas para transmitir emociones que no llegan a lo meloso, sino que con sutilidad y elegancia se logra comprender la agonía interior del personaje. Mr. Weber además logra editar la historia sin un orden cronológico de forma magistral fácil de seguir a través del numero de los días en los que Tom está enamorado de Summer, aunque sepamos lo que pasa más adelante en el día 420, regresamos a ver lo que pasa en el día 8, posteriormente descubrimos el porqué suceden las cosas en esa relación poco común que empieza en el día numero uno y termina en el día 500.
La cuestión visual es sumamente interesante y el paisaje urbano de Los Angeles se ve a la altura de otras ciudades de tradición romántica como Nueva York o Paris, la música es sensacional y los temas bien escogidos, e inclusive hay un número musical y de baile muy casual y a la vez animoso, algo que le ha valido al director la confirmación para que su próxima película sea el remake de “Jesús Christ Superstar/Jesucristo Superestrella” obra musical clásica del cine de los años 70.
Esta simple historia de amor se va trazando por sí sola como un plano arquitectónico, nada que ver con lo pretenciosa de “The Ugly Truth”, no es tan dramática como “Love story” ni tan trascendental como “When Harry met Sally”, pero “…Summer” tiene algo que embelesa y que nos hace sentir muy “chido”.
No puedo decir que la película favorita de Sundance y Los Angeles Idependent Film Festival sea una historia de desamor, porque no habla solo del rompimiento sino de toda la relación. “(500) Days of Summer” no es una historia de amor, pero si es una historia para reflexionar en lo que hoy día son nuestras vidas sentimentalmente hablando y nuestras relaciones en pareja. Déjate embelesar como yo por esta cinta típica de romance contemporáneo, ¡zaz!
