Pedro Suárez-Vértiz es un nombre establecido en su Perú natal, donde es el hijo predilecto del rocanrol, goza del aprecio de un público mayoritario y ha sabido alimentar el amor por este género siendo un profeta en su tierra. No es ajeno a la escena norteamericana, donde sus coterráneos establecidos sobre todo en ciudades de la costa este y medio oeste lo han recibido efusivamente cuando ha hecho giras, al igual que países como Puerto Rico, México y España han sido especialmente receptivos a sus letras y canciones, que hacen eco en las vivencias de cualquier latinoamericano.
El músico peruano ha decido dedicar su pluma a un tema que nos preocupa a todos: la conciencia ecológica y el vehículo es una canción nacida en las fuentes que bajan de los glaciares de los Andes y alimentan ese inmenso caudal de aguas que es el río Amazonas. En honor a esta inmensa pero vulnerable cuenca de la cual dependen millones de seres vivos y los países que son regados por sus aguas, Suárez-Vértiz ha escrito no sólo la canción “Amazonas”, que ya el año pasado fue escogida como emblema para Expo Zaragoza, cuya temática principal giró en torno al tema del Agua, sino todo un álbum homónimo.
El álbum “Amazonas” se edita bajo el catálogo de Warner Music y cuenta con 11 temas. Fue grabado entre Los Angeles y y Londres, contando con la producción de Thom Russo, quien suma en sus créditos trabajos con Audioslave, Cher, Eric Clapton, Juanes, System of A Down, Maná… y ha cosechado trece premios Grammys®.
El 2 de marzo fue el estreno mundial del video clip de “Amazonas”, tema promocional del álbum que será editado próximamente en EE.UU y Puerto Rico. Haciendo uso de su instrumento preferido: la guitarra eléctrica en una inusual presentación transparente que asemeja el agua en estado sólido, en este video clip Suárez Vértiz llama a la reflexión mostrando impresionantes tomas de la cuenca del río Amazonas en contraste con la sequía y las consecuencias devastadoras del agotamiento de los recursos hídricos, la contaminación y el calentamiento global.
