Freddy Fender tan sólo duró la lúdica cantidad de 69 años en esta tierra, pero las experiencias y hazañas de este “border kid” hacen pensar que vivió más de 7 vidas.
La huerta de BaldemarFreddy Fender es uno de los precursores del rock latino, de aquellos que picaron piedra en pro del mestizaje del rhythm and blues y el country con los cálidos sonidos latinos. Fender lo hizo décadas-años luz en términos musicales- antes de que los exponentes más conocidos tomaran los escenarios en los años 80 y 90. De manera directa e indirecta, Fender abrió la brecha para las futuras generaciones de músicos mexicanos, méxicoamericanos y latinos. ¿Cómo? Al hacer posible que el rock fuera cantando en español y que esos ritmos ásperos del blues tuvieran socios en las cadencias sincopadas de la música regional mexicana. Baldemar Huerta, -el nombre de pila de Fender- nació en el pequeño pueblo de San Benito, en Texas. Hijo de campesinos mexicanos que se dedicaban a cosechar los campos del sur de Texas, Fender desde niño se identificó como tejano, mexico-americano, chicano y aunque el “label” pudiera cambiar a través de los años, lo que sí es seguro es que Fender siempre estuvo orgulloso de su raíz mexicana. 
Como muchos chicanos, Fender se tuvo que enlistar en el ejército norteamericano en 1950 para salirle al paso a los tiempos difíciles en su barrio. Pero, lejos de sentir que el desabrido “American Way” era el sendero a seguir, una vez concluido su tour of duty, Fender decidió entregarse a la música y echar mano de la música que había escuchado en los campos durante la pizca: el blues de los afro-americanos y las norteñas de sus padres. Asumiendo su nombre artístico, Fender grabó versiones en español de éxitos de cantantes como Elvis Presley (“Don’t be cruel”), y Harry Belafonte (“Jamaica Farewell”), las cuales fueron éxitos en México y Sudamérica a finales de los años 50. En 1960, grabó su primer hit en inglés, “Wasted Days and Wasted Nights”, en el cual llegó al No.1 en las listas de música country y al top 10 en las listas de pop en el mismo año. Sin embargo, al poco tiempo su carrera fue interrumpida cuando en una de esas noches de gira fue arrestado por posesión de marihuana. Eran otros tiempos y dos cigarros de hierba lo condenaron apasar tres años en la infame prisión de Angola en Louisiana. La prisión, lejos de quebrar su espíritu, le inculcó nuevos ritmos y cuando obtuvo su libertad se dedicó a pulir sus composiciones. En los años 70, Fender relanzó su sencillo “Wasted Days and Wasted Nights” en versión rock y volvió a subir como la espuma. Le siguieron los éxitos “Teardrop...”, “Secret Love,” y “You’ll Lose A Good Thing”, los cuales escalaron en las listas de popularidad. Nada mal para un “mexican” y ex-convicto. Pero, lo mejor estaba porvenir. En los 1990s, se une al Flaco Jiménez, Augie Myers y Doug Sahm para crear el súper grupo Texas Tornadoes, que exploró los más intrépidos acordes del Tex-Mex y dicho sea de paso, T.T. se convirtió en la piedra angular del género por antonomasia (música, idioma y razas). Con canciones en Spanglish, como:“hey baby! ¿Qué pasó?”, “Laredo Rose” y claro su clásico “Adiós México” los T.T. dieron a conocer la música y la cultura de los mexicanos “de este lado” en todo el mundo y claro también ganaron un Grammy. No conforme con el trabajo de los Tornadoes, Fender y el Flaco arman otro súper-grupo en los albores del milenio, Los Super 7. Un combo tex-cali-mex que incluyó en sus filas a David Hidalgo y César Rosas de Los Lobos, Rúben Ramos y al cantante de country Rick Treviño. Con estos kilates, se hicieron acreedores de otro Grammy, pero lo más importante fue la realización de esta cofradía chicana interestatal e intergeneracional. Simultaneamente, Fender continuó su carrera como solista, su último título fue “La Música de Baldemar Huerta”, un álbum de música mexicana tradicional que fue muy bien recibido por la crítica y para no variar se llevó otro Grammy. Fender murió el domingo 15 de octubre en su natal Corpus Christi, producto de cáncer pulmonar. Sin duda los acordes de Freddy continuarán vigentes y seguirán influenciando músicos en ambos lados de su amado Río Grande/Bravo. |