¡Políticamente correcta! Coproducción franco/italiana de principios de los años 70, narra el drama que vive Anna, una niña de nueve años de familia acomodada, que acude con su hermanito a una escuela católica en París y cuyos padres son activistas políticos liberales. La historia nada tiene que ver con el dictador cubano, sólo en referencia a que todos los problemas políticos del mundo se debían a Fidel. La perspectiva es interesante, porque todo se vea través de los ojos de la niña, a quien se le hace difícil asimilar tantas ideologías, al grado de no tomar las clases de catecismo, cambiarse a un apartamento de proletario, ahorrar electricidad y gas, cambiar de niñeras, una griega, otra vietnamita.
El padre, español, en contra del régimen fascista de Franco, en pie de lucha desde Francia para llevar a la presidencia a Salvador Allende en Chile. La madre es escritora, quien publica un libro sobre el derecho de las mujeres al aborto. Y la niña ahí, nada más mirando y cuestionando todo ese mundo sin sentido, que en momentos llega a parecer hostil, pero al final comprensible, porque la vida cambia. La dirige Julie Gavras, hija del afamado director, ganador del Oscar, Costa-Gabras (“Z”, “Missing”). |