La frase “ni que fuera la última cerveza del desierto” se usa en el argot mexicano en sentido peyorativo para describir a alguien que se siente mas que los demás, o sea, el papa de los pollitos, el mero mero, el Juan Camaney, la octava maravilla del mundo, en fin, lo mejor de lo mejor. Y aunque a Coachella le hacen la competencia en varios rincones del mundo por el titulo del mejor festival musical, el hecho de que suceda arriba de los 100 grados del desierto de Indio, convierte a Coachella en la meta de esa peregrinación a la que nos avocamos año con año para rendirle culto a la última cerveza del desierto.
VIERNES Se veía fácil la faena de aguantar los tres días de Coachella, después de todo, el año pasado todavía le sobraba pila a mucha gente para seguir celebrando tras haber visto a actos como Madonna, Daft Funk, Matisyahu, Massive Attack, The Like, Ladytron, Scissor Sisters, Depeche Mode, James Blunt, Franz Ferdinand y Tool entre otros. Sin embargo la cosa resultó un poco mas complicada, las ampollas que tenemos encima de nuestras primeras ampollas pueden atestiguarlo. El viernes fue sin duda el día mas “fashion” de Coachella dividiéndose los honores entre Bjork, Brazilian Girls y Of Montreal, quienes convirtieron en pasarela los escenarios de Coachella con atuendos que iban de lo sublime a lo zúrrela en cuestión de segundos, aunque también hay que darle crédito a The Jesus and Mary Chain quienes tuvieron la puntada de invitar a Scarlett Johahsson para cantar el tema “Just like honey”, con lo que la comunidad de Hollywood quedó bien representada por lo menos ese dia. Ahora vayamos por partes. Lo primero que decidimos comprobar era si Arctic Monkeys eran en verdad tan buenos como se comentaba ya que estos changuitos obviamente eran uno de los actos mas esperados por muchos fans. Comprobado, Artic Monkeys tienen una potencia arriba del escenario que transmite integro el poder que tienen sus grabaciones… y ya era hora de correr a otro escenario. Como les decíamos con anterioridad los de “Of Montreal” montaron su circo en uno de los escenarios principales y a ritmo de sus mas movidas tonadas convirtieron el entarimado en un desfile de las mas bizarras modas que se presentaban en Coachella ese día. Aunque Bjork mas tarde dejaría en claro que ella también estaba en la batalla. Por supuesto muchos latinos aparecieron muy temprano para escuchar las primeras notas de Julieta Venegas (o “chuleta” como le apodan cariñosamente a la interprete de “Amor y Sal”) y aunque al principio pareció que no habría problema para encontrar un buen espacio en la carpa Gobi, la cosa cambió en cosa de minutos y al final de la tercer canción la carpa se encontraba a su capacidad máxima con una audiencia compuesta de un publico interesantemente mixto; por lo que Julieta decidió conducir el resto del show no solo en español, sino en inglés también, para hacer mas inclusivo el tono del resto de su presentación. Buena elección. Con un circulo plateado pegado a la espalda la cantante de Brazilian Girls desplegó sus habilidades cabaretescas en medio del pop obscuro de la banda que mas delicia representó para los amantes de ese pop lounge y los que tenian la fortuna de tener una cámara a la mano (quisiera decir que extrañamos a Interpol pero la verdad no hay culpa en nuestro cuerpo). Ya entrada la noche había gente quejándose de que el famoso Dj no estaba tocando el tipo de música electrónica por el que se le conoce, pero a la mayoría de la gente parecía no importarle y se enfocaban en seguir el intenso ritmo que que es común en las grandes carpas que por lo general hospedan a los actos de música “punchis punchis”. Por otro lado es increíble la vitalidad que conservan los viejitos de Sonic Youth, quienes a pesar de la infinidad de canas que acumulan entre todos, dejaron en evidencia que aun tienen mucho que enseñarles a los chavitos que navegan en la onda “indie”. Su cantante Kim Gordon sobre todo hizo gala de su habilidad para el baile con unos pasitos a go go que ya le quisiera ver a aquellos que van a bailar a The Good Foot. Ya les platicamos que The Jesus and Mary Chain invitó a Scarlett Johahsson para echarse un “palomazo” pero lo que no les habíamos dicho es que Bjork nos impidió abandonar el escenario principal con un show que muestra lo elevado de las ideas musicales de la islandesa y lo osado de su puesta en escena, que combinaba al mismo tiempo una sección de metales, secuencias electrónicas y una especie de midi pads y controladores para modificar cualquier ruido que se creaba o que venia de alguna secuencia. Yep, Borjk representó el primer orgasmo auditivo para los geeks que adoran estas raras invenciones musicales y que se tuvieron que perder de ver la mayor parte del set de Gogol Bordello, la banda gipsy mas poderosa del mundo. Nos dolió perdernos a Rufus Wainwright, Stephen Marley, Tokyo Police Club y Peeping Tom… pero prioridades son prioridades.
SÁBADO Al día siguiente ya teníamos ampollas pero también teníamos una misión seque cumplir, así que después de unos tacos en la esquina de la avenida 111 y la Monroe y unas chelas en el estacionamiento, nos adentramos otras vez en el corazón del monstruo que es Coachella. The Cribs fue una verdadera revelación ya que no habíamos tenido la oportunidad de comprobar el poder musical de este trío de ingleses de la región de Wakefield, quienes además son hermanos. Nos encontramos con la banda Yeva casi, casi por accidente cuando veníamos de ver a The Cribs al salir de la carpa Mojave, pero inmediatamente nos prendimos de su sonido que mezclaba el rock duro y la esencia tropical, además de que estaban cantando en español, por lo que nos recordaba mucho a otra banda de nuestras favoritas: Puya. Nuestras sospechas se comprobaron cuando alguien entre el público les arrojó una bandera de Puerto Rico y ellos la acogieron con gusto y respeto mientras nosotros seguíamos pensando que el bajista lucia muuuy conocido. En fin, la banda tiene elementos de Puya, chéquenla si tienen tiempo, son buenos. Regresando al escenario principal para ver a Fountains of Wayne nos dimos cuenta que si nos esperábamos a escuchar el tema “Stacy’s Mom”, no llegábamos a ver a The Fratellis para escuchar el tema del iPod… er, quise decir “Flathead” uno de sus mejores temas que ahora todo mundo jura conocer antes de saliera como tema de fondo de los nuevos comerciales para los iPods. En la saturada carpa Mojave los muchachos hicieron muy buen trabajo durante todo su set, pero invariablemente la gente comenzó a abandonar la carpa después de Flathead lo cual era irónico tras el comentario de Jon Fratelli que le recomendaba a todo mundo comprar iPods mientras abandonaban el calor para ir a ver a Regina Spector quien logró lo mejor de su set con su piano y una solitaria silla que usaba a manera de tambor aunque sin duda fue “Fidelity” el tema que le trajo mas aplausos. La promesa de caminar de nuevo a las carpas para ver a Tom Morello como The Nightwatchman no fue suficiente para movernos del pasto mientras descansábamos para ver enterito el set de Travis, quienes no sabemos aun como es que no son mas grandes que Coldplay y que hicieron un set excelente y memorable aunque muy cálido para hacernos entrar en la nostálgica atmósfera de “Why Does It Always Rain on Me?”. Después de esas canciones si teníamos el alma renovada para (a petición de las mujeres) correr a ver a Kings Of Leon, y después ir a ver a !!!, (así se llama la banda “!!!”) quienes nos hicieron bailar de lo lindo a pesar de que no estamos seguros de la elección de los shorts del cantante (aunque todo se justifica bajo el maldito calor del desierto). El cantante de Arcade Fire nos jugó una mala pasada al ponerse un atuendo con material reflectivo que nos impedía hacer buenas fotos con el flash pero su set fue excelente y la elección de instrumentos tanb raros como la zanfona, una especie de violín mecánico al que se le da vuelta como a los antiguos organillos. Tras la lección de instrumentación medieval era hora de ir a ver a Ozomatli. Ozomatli fue a lo que fue, contundentes desde el principio no dejo duda alguna de que por algo es una banda que ya ha estado muchas veces en Coachella y que se merece cada uno de sus regresos. A pesar de que el paso del publico no fue al principio sino al final del set, la gente cantó como si Ozomatli estuviera tocando no en la carpa Mojave sino en el escenario principal y la energía de la banda se hizo evidente en cada uno de los temas con especial detalle en los de su ultimo disco “Don’t mess with the dragon”. Antes de ir a ver a los Redhot Chili Peppers, nos detuvimos a escuchar a Blonde Redhead quienes convocaron a una buena dotación de fans para darle vuelo al volumen de su propuesta "indie" con la distintiva y melódica voz de su cantante Kazu Makino, quien en compañía de los hermanos Simone y Amedeo Pace, lograron uno de los mejores momentos del sábado. Red Hot Chili Peppers jugaban de locales y el público les respondió con amor, después de que hace 4 años pisaran el mismo escenario con la misma energía y la misma calidad musical. No importa si Arcadium Stadium es o no su mejor álbum, son excelentes en vivo. The Gotan Project se demoró bastante para tener lista la pantalla que los apoya visualmente arriba del escenario, pero fue bueno que se tomaran ese tiempo extra ya que de otra manera el show pudiera haber sido insoportablemente aburrido, con la ayuda de la pantalla el show fue casi bueno y mucho menos aburrido. Pero, la cosa no cambió mucho a la hora cuando The Good, The Bad and The Queen tomó el escenario, ya que después de esperar alguna sorpresa más rítmica nosotros en medio de mucha gente nos dejamos llevar por la tentación de la música punchis punchis que en esos momentos era cortesía de Tiesto en el escenario principal, por lo que le dijimos adiós a la tonelada de historia musical que forman Damon Albarn (Blur, Gorillaz), Paul Simonon (Clash), Simon Tong (The Verve) y Tony Allen. Nos dolió perdernos a Pop Levi, Pharoahe Monch, The Nightwatchman, The Black Keys, Peter Bjorn & John, The Rapture y The Decemberists... pero, otra vez, prioridades son prioridades... DOMINGO
El domingo ya teníamos ampollas encima de las ampollas del primero y el segundo día, también la piel y los ojos irritados y múltiples golpes acumulados a lo largo de los apachurrones de los shows anteriores. Afortunadamente, ¡veníamos preparados mentalmente para soportar los tres días! pero dejamos que el cuerpo descansara un poco más, pues la parte más importante de la misión radicaba en buscar un buen lugar antes de que tocara Manu Chao y no moverse de ahí hasta que comenzase Manu y terminara Rage. ¡El problema es que más de 40 mil personas tenían la misma idea! Eso no lo sabíamos cuando comenzaba el día y estábamos en el estacionamiento, lo que si sentíamos era que el cansancio había hecho mella en nuestros cuerpos y necesitábamos ir mejor preparados" por eso, ¡compramos más cerveza que los días anteriores, mucha más! En la entrada, una serie de inconvenientes que incluyeron personas que aún no llegaban al concierto, personas a quienes las echaron por no saber esconder sus pipas y su marihuana y un bobo a quien se le olvidó dejar su cámara de video en el carro, hicieron que tuviéramos que hacer viajes extras hasta el parking lot, que se nos quitara lo borracho, que perdiéramos a varias bandas y que estuviéramos más cansados antes de entrar al concierto" pero, ¡teníamos una misión que cumplir!. Después de guardar la cámara, conseguir más chelas y más boletos, entramos apenas con tiempo suficiente para ver el exitoso set de Rodrigo y Gabriela, quienes parecían estar en casa con una audiencia cautiva que los adoraba a ellos y a sus guitarras desnudas de efectos y distorsión en la carpa Gobi. Lo mismo pasaría momentos después con José González, por lo que podríamos decir que el domingo fue uno de los días más latinos del Coachella 2007. Pero, como el tiempo apremiaba y aún nos daba tiempo de ver a Kaiser Chiefs no podíamos desperdiciar la oportunidad de cantar “Everyday I Love You Less and Less” y, por supuesto, “I Predict a Riot”, por lo menos momentos antes de comprobar porqué Willie Nelson es Willie Nelson y reunía a gente de todo tipo en el escenario mayor con una serie de clásicos que muchos de nosotros conocíamos, pero ignorábamos que eran éxitos suyos (o pretendíamos olvidar). Mientras tanto, nuestra naturaleza ochentosa nos empujaba a regresar corriendo después de ver a José González para ver la reunión de Crowded House, mientras nos enterrábamos en el Coachella Stage jurando que nadie nos movería durante las próximas 4 horas, sin contar que la mayoría de la gente que estaba asistiendo venía de dormir fresquecito en sus lugares de origen por lo que la derrota parecía inminente. Afortunadamente, en medio de la deshidratación y los moretones ¡apareció Manu!, Manu Chao y su Radio Bemba Sound System nos dio la energía sufi ciente para resistir -aunque la marea de gente era como un demonio que se comía las últimas evidencias de la energía que decíamos tener-. Sabíamos que teníamos una misión, pero el pensamiento de una chela en mitad del desierto parecía un buen motivo para voltear bandera y abortar la misión... pero, aguantamos, aguantamos aunque Manu no tocó Mala Vida y se lo perdonamos porque en junio regresa a Los Angeles. Sin embargo, aún faltaba la parte más difícil de la noche, la prueba de fuego... 
Después de casi 7 años de no haber tocado juntos, Rage Against The Machine hizo realidad el sueño de miles de fans al entonar la primeras notas de "Justify" y las últimas de "Killing In The Name Of", además de que ser el lugar de un muy bizarro incidente cuando alguien le arrojó un botellazo a Paris Hilton que se encontraba al lado del escenario -y representando un sacrilegio para casi todos los fans de Rage- (¿a quién se le ocurre ser la reina de los tabloides del chisme superficial y sentarse al lado del escenario para ver a Rage Against The Machine, la banda mas políticamente controversial y polémica de Estados Unidos?). No pudimos aguantar todo el set en nuestras deseadas posiciones, y para evitar la pena de ser sacados completamente desmayados decidimos recuperar el aliento viendo un par de temas de The Lemonheads, pero al ver que sólo había unos cuantos cientos de personas nos regresamos para continuar siendo apachurrados frenéticamente al ritmo de "Bullet In Your Head" y el resto del catálogo de Rage. Sorry, Lemonheads ¡pero, prioridades son prioridades!. Nos dolió perdernos a VNV Nation, Ratatat, the Feeling Paul van Dyk, The Kooks, CSS, Klaxons, Teddybears, Tapes ‘n Tapes, Lupe Fiasco, Grizzly Bear, Mika, Explosions in the Sky, Infected Mushroom, Lily Allen, The Roots, Air, Placebo, Happy Mondays y sobre todo me dolió en el alma no poder ver el set completo de Damien Rice y creo que va a pasar mucho tiempo para que lo pueda superar... pero prioridades son prioridades y ¡esa es la filosofía de Coachella!. www.coachella.com |