La primera vez que mis cuates y yo escuchamos el disco “Let it Be” de The Beatles, lo que nos llamó la atención fue la adición de instrumentos de viento, coros y tratamientos orquestales en la canción “The long and winding road” (“El largo y Sinuoso Camino”), aunque en esos tiempos lo que menos interesaba era saber quién aparte de los Beatles estaba involucrado en sus discos, ya que todo lo que fuera de ellos se pensaba que provenía de los “genios musicales”, Mcartney y Lennon. Aparte de que cada vez que alguien compraba o conseguía el último lanzamiento no sólo de los Beatles sino de cualquier grupo gabacho o inglés era un evento, ya que se invitaba a todo mundo posible y en la sala de alguna casa grande y por supuesto con sonido quadrafónico, que era lo máximo en ese tiempo, discos.
Entre más bocinas grandes tuviera el estéreo se escucharía mejor. Sentíamos como si estuviéramos en vivo con el grupo -bueno, eso decíamos- y con la ayuda de unos “joints” ¡qué mejor!. Eran días que no te podías perder. Después de varios años y comprendiendo un poco el idioma inglés, me di cuenta de nuevas experiencias al escuchar otra vez este disco, como el mensaje de las canciones que en ningún momento se parecían a las traducciones de mis cuates -los que dizque hablaban inglés a su manera-. En esos años no existía la tecnología actual y la calidad de grabación no era como las que se oyen ahora. Dentro de la industriamusical surgió un genio y éste era el productor de rock Phil Spector, creador de varias canciones que se volvieron hits durante esa década y la anterior. Su aporte no solo se notó en la música de The Beatles, sino en muchas otras grabaciones y a la fecha está considerado como uno de los grandes en la producción de Uno de los integrantes del famoso cuarteto de Liverpool no estuvo de acuerdo con el trabajo de Spector en “Let it Be”, me refiero a Paul Mcartney, quien hace más o menos dos años grabo el “Let it Be Naked”, con sólo guitarras, bajo, batería y piano; o sea, sin la instrumentación que se puede escuchar en el disco original. En la contraportada del CD (Let it Be), se puede apreciar lo siguiente: “Esta es una nueva faceta del álbum de los Beatles, esencia del contenido de la película “Let it Be”, en donde tocaron en vivo la mayoría de las canciones. En ellas se nota la tibieza y la frescura de una actuación en vivo, reproducida en CD por Phil Spector”. Es todo lo que se menciona de él, porque ni en los agradecimientos se le menciona. A quienes sí mencionan son a George Martin (que fue su productor preferido), Glyn Johns, Billy Preston,Peter Bown, Richard Hewson y a Brian Rogers. La relación que tuvo con Paul nunca fue buena. Cuando sacó la versión “Naked” fue ya el Sr. Spector estaba acusado de haberle disparado en la cabeza a la actriz Lana Clarkson en la entrada de su mansión de Alhambra, California en 2003. Hace dos años -más o menos-, me tocó verlo en una tienda de auto servicio aquí en Alhambra. Vestía un pantalón de cuero pegado, camisa negra, zapatos negros con enormes tacones -ya que es bajo de estatura- y pelo largo parado en todas direcciones como si alguien lo hubiera asustado. Estando en la línea, cuando le tocó su turno de pagar escuché que invitaba a salir a una de las empleadas del lugar, algo que me sorprendió; pagó y se dirigió a la puerta de salida rumbo al parking lot. Le pregunté a la chava si sabía quién era este “galán” y me respondió que no, pero que estaba muy viejo para ella y la verdad, pues sí. Cuando salí, lo vi subirse a un Mercedes Benz negro y arrancó con dirección hacia su casa, a la que se conoce como “El Castillo”. Por supuesto que tuve la oportunidad de cruzar algunas palabras con él, o de pedirle su autógrafo (tal vez ni me hubiera pelado el “güey”), pero en ese momento nada de eso cruzó por mi mente, me quedé viendo el carro hasta que desapareció de mi vista. Lo que pensé y sigo pensando es si en verdad será culpable de la muerte de la actriz de películas “B”, (o sea de poca inversión económica, aunque populares dentro del culto que han creado los fans de dichas cintas), ya que tiene antecedentes de intimidar con pistola a mujeres, y que siendo tan famoso se puede dar el lujo de invitar a las chavas que quiera a su “casita” (de más de 30 cuartos y por la que pagó 1.1 millón de dólares en 1998), y al no ser de esas celebridades que las mujeres caen a sus pies, tal vez por eso actúa de una manera violenta y machista cuando le niegan sus proposiciones indecorosas. La fama y el dinero en muchos casos, como el de Phil Spector, no ha tenido ni tendrá un final feliz pase lo que pase, porque como el título de la canción, se encuentra en un largo y sinuoso camino por recorrer. Jaime Gallardo es uno de los cronistas con más millas recorridas en sus ilustres andares por todos los caminos del rock en Los Angeles, desde la escena local en sus inicios con su infaltable columna en el desaparecido periódico “El Águila”, hasta la creación y el mantenimiento por varios años del club de fans de El Tri. Después de una larga pausa autoimpuesta, tenemos el privilegio de contar con las anécdotas y observaciones de alguien que tiene mucho que contar. |