Música tocada con el corazón de la frontera y la energía de los nuevos tiempos Como un esfuerzo conjunto para hacer música sin restricciones y ejercer el sagrado placer de la improvisación nace en Tijuana el Colectivo No Identificado, integrado por una atractiva lista de instrumentistas. El combo inició su promoción internacional con un tour a Europa en otoño e invierno pasados, durante la cual se grabaron la mayoría de los conciertos desde la consola, y se video grabaron muchas de las tocadas con la intención de sacar un disco en el futuro.
IdentificándolosLa lista contiene a los ex-Tijuana No, Alejandro Zúñiga (bajo) y Jorge Jiménez (guitarra), que conocieron la popularidad gracias a sus discos tanto a nivel nacional como internacional. De Mercado Negro aparecen Martín Hernández (guitarra) y Jesús Hernández (batería), que son ampliamente conocidos en la región, y que vienen de una familia tradicionalmente inclinada hacia la música, como en el caso de su tío el enorme guitarrista Lupillo Barajas (Tijuana Five). Además, participan integrantes del proyecto Dubus con Jennifer Herrera (teclado), Carlos Juárez (trombón) y Rodrigo López (voz y timbales), que saben cocinar distintos géneros con la frescura y dinámica de la nueva generación, junto al tecladista de la prometedora banda tijuanera Triste Jobim, Dardín Coria y quien suscribe esta nota, el escritor, productor radial y percusionista Octavio Hernández Díaz (El Arca de Neón), que le pone su granito de beat al asunto y le imprime su gran capacidad improvisadora. En total, son nueve personalidades que ejecutan una selección de temas de Tijuana No!, crean sus propias composiciones, y se lanzan también a realizar un breve homenaje al desaparecido líder de la banda británica The Clash, Joe Strummer, en tres temas a la brit pero con sabor latino. Para dar a conocer su propuesta, el Colectivo No Identificado partió el 31 de octubre del pasado año hacia el Viejo Continente y regresó a Tijuana la primera semana de diciembre. El viaje musical los llevó a presentarse en Suiza, Austria, La República Checa, Bélgica, Alemania y Francia, además de visitar el País Vasco y España como simples testigos de la historia musical de esas latitudes. La Gira RedondaTras un mes girando por Europa, el colectivo regresó a Tijuana vía Los Angeles a finales de noviembre del 2003 con números favorables y una carretada de experiencias e inolvidables momentos vividos entre música y geografía. El octeto viajó de Los Alpes a Los Pirineos por carretera con el auxilio del tour manager belga Freddy Spaeppen en su famosísima Gua-Gua (una especie de camioncito-vagoneta carga todo) que nos llevó del Mar del Norte al Mediterráneo, abarcando seis países con la consigna de tocar una selección de temas de Tijuana No, rolas de NUPA (Ni Un Paso Atrás), Joe Strummer y Mercado Negro en el Viejo Continente. Zúñiga-Jiménez-Coria-Hernández Díaz- Los hermanos Hernández-Herrera y Juárez iniciamos el tour tocando el primero de noviembre a los pies de Los Alpes en Chur (Suiza), en el sabrosísimo “Safari Beat Club”, en donde ha tocado gente como Los Toasters y hasta Mungo Jerry. De ahí, fuimos al “Centro Cultural BOA” (Lucerna), en una noche espectacular junto al grupo francés L’Enfance Rouge. A continuación, vino la impactante capital de Austria, y en Viena nos presentamos en el complejo cultural alternativo “Arena”. El siguiente punto fue la entrada a la República Checa, y en el antro “Pod Lampou” en Plzen tuvimos una noche esplendorosa en una de las ciudades cerveceras y culturales más famosas de la antigua Checoslovaquia. Tocó el turno después a una ciudad de la ex-Alemania Oriental, Chemnitz, en el “Club Subway to Peter”. Y en el uno-dos perfecto, Bélgica nos recibió primero en la Universidad de Bruselas en el mítico “Kultuurkaffe”, por donde han pasado Los de Abajo y Panteón Rococó entre otros combos mexicanos, y después en el “Jupiler” en Kasterlee. Nos tocó gran entusiasmo colectivo y eclipse de luna en Naumburg (Alemania) en el “Otto Club”. Noches gloriosas en el “Hafenklang” en Hamburgo, en el “Wild at Heart” en Berlín, en la maravillosa “La Bim” en Halle y en el ex-cuartel de la SS Nazi en Nuremberg que ahora se llama “Musikverein”. Tocamos también en Alemania en sitios como el “Haus Der” en Husum, el “Archiv” en Postdam, el “KTS” en Freiburg, el “Universum” en Stuttgart, y en el superíntimo y delicioso club cultural “Gerberei” en el antiguo reino de Weimar, con igual contundencia y muy buena recepción de la colectividad germana. Finalizada nuestra estancia en la República Alemana, pisamos Francia para presentarnos con efectividad y prendidez en “La Scene” en Pau (País Vasco Francés), en Miramont en el club “Le Kinito” en noche bohemia, y terminamos en el ya famoso “Furia Fest” en Pontoise, en las afueras de París, alternando con las bandas La Replik de Francia, y la maquinaria vasca Skunk. Veinte tocadas en 29 días fueron prueba suficiente de los alcances de un colectivo que unió fuerzas para representar con dignidad, pasión y caracter a la música mexicana contemporánea con la venia de Tijuana, ciudad capital de un sonido propio, situada al noroeste del Cuerno de la Abundancia cultural que se llama México.
|