Este año el tradicional “Tributo a Rockdrigo”, que organiza Miguel Morales, será acústico y se realizará el 25 de septiembre en las instalaciones del Café Rockotitlán en Hollywood.
Parece mentira, pero es el Décimo Noveno Aniversario de la desaparición física del poeta urbano, que dejó este mundo en medio del terrible terremoto de la Ciudad de México en 1985. Miguel Morales (conocido como Miguel “La Razzza”, por ser este el nombre de la banda que lidera) una vez más ha organizado la tocada, que este año tendrá la particularidad de ser un homenaje acústico.
Rockdrigo González fue uno de esos casos donde la muerte contribuyó a dejar a muchos con la sal en la boca y la nostalgia por saber lo que hubiera sido la vida del llamado “poeta del nopal”, si no hubiese fallecido aquella madrugada del 19 de septiembre de 1985. Nacido en Tampico en 1950, Rodrigo Eduardo González quiso ser psicólogo. Sin embargo, la vida le tenía otros caminos. Emigró hacia la Ciudad de México donde empezó a cantar en las estaciones del Metro. Así se dió a conocer en el verdadero “underground” de la ciudad más grande del mundo. Una de sus composiciones es la famosa “Metro Balderas” que difundieran bandas como El Tri y los Enanitos Verdes. Un cassette que grabó con su novia Françoise es uno de los pocos testimonios que quedan del aporte de este cantautor, que también fue parte del llamado “movimiento rupestre”, que Rockdrigo definió en un manifiesto donde prácticamente se definía a si mismo, una posición que mezcla lo cotidiano y lo trascendente, de lo simple y lo complejo, pero sobre todo de una manera particular de mirar la vida con ironía y un humor que trasciende las épocas en un espíritu locochón y rockanrolero. El legado de Rockdrigo se hubiera perdido, de no ser por sus seguidores que se han convertido en verdaderos “sacerdotes” del también llamado “Sacerdote del Rock”. Hace casi 20 años de su desaparición física y la gente sigue recordando sus letras y tarareando sus canciones, porque retratan un modo de vida, una realidad que comparten miles de seres que viven en la Ciudad de México, o que se identifican con las historias contadas en sus composiciones. Durante la velada de homenaje, que es de acceso gratuito, se recordará el legado de Rockdrigo, se leerán piezas de su repertorio y se interpretarán las canciones que los fanáticos entrañablemente recuerdan, a pesar de que hace ya casi dos décadas que dejó a su guitarra abandonada en este mundo. Igualmente, Miguel Morales está convocando a los fanáticos de Rockdrigo residentes en otras localidades a organizar tributos al poeta, para lo cual ofrece su ayuda. |