Pocos lugares dan tanto de qué hablar como Café Sevilla, el cual desde su inauguración en Long Beach se ha convertido en el “hot spot” para irse de parranda los fines de semana. El antro está bastante decente, cuenta con una pista de baile amplia, la decoración muy a la moda y, sorpresivamente, los baños de los chavos limpios, algo raro y casi inexistente en la mayoría de los nightclubs. Fuera de lo anteriormente mencionado, el lugar no tiene nada del otro mundo que ofrecerte.
La situación en cuanto al estacionamiento es horrible, pero hasta cierto punto pasable, ya que el lugar está localizado en el corazón de Downtown Long Beach. De entrada, los fulanos en la puerta no son nada simpáticos, y por si fuera poco obligan a que dejes en la puerta tus plumas (how the hell are you gonna get any numbers?), tus chicles (how in the world are you gonna make out with bad breath?!), y por si fuera poco te despojan de tus gotas para los ojos -de modo que terminas viéndote un tanto mariguano al final de la noche-. Por lo regular, este tipo de cosas terminan valiéndote gorro, ya que los lugares compensan tan pésimo servicio con bebidas exquisitas y música de primera. Desafortunadamente, éste no es el caso de Café Sevilla. Las bebidas tienen si acaso un par de gotas de alcohol y por si fuera poco, saben a rayos. Sin embargo, la música fue la gota que derramó el vaso. Luego de repetir la misma tonada por lo menos 3 veces, se atreven a poner rolas que ni a solas te atreverías a bailar -por eso no nos extrañó el ver que los ahí presentes comenzaron a irse antes de la una-. Si no sabes qué hacer este fin de semana, mejor ahórrate tus $20, junta a todos los cuates, coopérense para una buena despensa de alcohol y váyanse de parranda a la playa. You’ll be surprised at what a couple of shots, the beach, and some loud music can do... mil veces mejor. Pero si no, éntrale- at your own risk. 140 Pine Ave. · Long Beach, CA 90802(562) 495-1111 | www.sevillanightclub.com
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