El comienzo de un año es una etapa oportuna para realizar cambios que nos resulten beneficiosos, es una buena idea hacer la cita para la revisión medica anual, hacer un plan sensato de alimentación y comenzar a hacer ejercicios. Para aquellos atados al vicio del cigarrillo, es un buen momento para decidirse a dejar el hábito.
Haga La CitaLa periodicidad y tipo de exámenes médicos recomendables, dependerán de la edad, salud y sexo de la persona, pero hay que estar atento a todas las revisiones, ya sean de los ojos, pies, dientes, presión arterial o corazón, así como las ginecológicas, urológicas y análisis de sangre. La prevención es el mejor modo de evitar problemas, que sólo el médico puede diagnosticar. Aunque uno se encuentre sano hay que revisarse periódicamente. Hay que reemplazar el miedo a que “nos descubran algo” por la certeza de que cuánto antes nos detecten un problema de salud, más posibilidades hay de curarlo. Evite La AutomedicaciónTenga cuidado con las medicinas, tómelas siempre bajo supervisión médica y abandone la mala y peligrosa costumbre de autorrecetarse. Ante un desarreglo leve, consulta a tu farmacéutico, y ante un problema que consideres más severo, acude al médico. Otro error a erradicar consiste en dejar la terapia prescrita a medias cuando se percibe una cierta mejoría: siempre hay que completarla. Sé consciente de que la vida en el año nuevo depende de cómo lo comencemos, pero sobre todo, de cómo lo sigamos día a día. Así es que ten en cuenta las recomendaciones y disfruta, sé positivo. Y Lo Más Difícil¿Será que éste sí será el año para dejar de fumar? Abandonar el cigarillo, otro de los grandes factores de riesgo de enfermedades graves que hay que desterrar junto con el exceso de peso, alcohol y sedentarismo, nunca es tarea fácil. Pero, puede resultar más llevadero si se siguen las siguientes recomendaciones para dejar de fumar. Por ejemplo, empiece el día haciendo ejercicio respiratorio, en un lugar bien ventilado. Evite pensar que no va a fumar nunca. Simplemente decida que hoy no va a fumar. Para aumentar el optimismo, hay que dejar sentado que las ganas de fumar no son eternas; al contrario, desaparecen al cabo de poco tiempo. Eso sí, hay que respetar la decisión cada vez que tenga deseos de fumar. Darle importancia a haber tomado la determinación y reforzar la idea imaginando una vida libre de tabaco, también ayuda. Un punto importante es olvidar por ahora las bebidas que acompañan al tabaco. Café, otros estimulantes, alcohol. Será por un tiempo corto. Ayuda si alteramos las rutinas, para evitar el consumo de tabaco asociado a ciertos gestos, rituales o momentos del día. Para salir de la rutina, puedes salir de paseo, hablar por teléfono con un bolígrafo en la mano, o ir a lavarte los dientes y refrescarte justo al terminar de comer. La TentaciónMuchos no pueden dejar de fumar porque el ambiente que los rodea a veces los incita cruelmente. En lo posible, evita ambientes donde se fume, sobre todo los primeros días. Pero, aún cuando el deseo de fumar parezca irresistible, relájate, inspira profundamente, retén el aire el máximo tiempo posible y suéltalo lentamente, pensando en lo que estás haciendo. Si aún así sientes la necesidad imperiosa de encender un cigarrillo, piensa que sólo durará unos instantes y cada vez será más controlable. Espera un minuto más y verás que la necesidad desaparece, especialmente si te ocupas en algo interesante o placentero. No cedas nunca, ni siquiera en un cigarrillo. Recuerda que empezarás con uno y volverás a fumar como antes.
|