Este título no pretende ser en lo absoluto peyorativo, ya que es simplemente un parafraseo de la manera como ellos mismos definen su estilo musical, al decir que los ingredientes los toman de todos los grandes de la música, pero que han encontrado su propia “tortilla” para envolver todas estas influencias y vender su “burrito musical” a todo el mundo.
El Burrito VendeY ese burrito se está vendiendo bastante...sobre todo en esta última edición de los Premios Grammy. Lo cual no deja de sorprender a muchos, ya que hace apenas un año los radio escuchas californianos (y de otras latitudes) no daban un centavo por el trío del oeste de Texas. Los Lonely Boys son los tres hermanos Garza: Henry en la guitarra, Jojo en el bajo, y Ringo en la batería (lo que hace aún más irónica la mofa cuando se refieren a ellos como los “beatles mexicanos”), un grupo que ya gracias a su último disco de título homónimo es ya parte de las otras dinastías musicales de la música estadounidense alimentando su propuesta musical, tanto de los oldies de la época de rock and roll clásico (para lo que se hacen valer de sus excelentes armonías vocales), como del más candente rock cosechado por las guitarras de Santana y Steve Ray Vaughan. Quizá eso es parte de la explicación que uno puede dar al tratar de razon arpor qué sus canciones suenan como si uno las hubiera oído de toda la vida y esa su vez ésta particularidad lo que los ha convertido poco a poco en favoritos de las ondas radiales y a juzgar por todos los grupos de corte chicano que ya han incorporado sus temas a su repertorio de covers será un grupo que seguirá visitando el top 40 continuamente. Sin embargo, no sólo han sido las canciones lo que les ha abierto las puertas a los hermanos Garza, ya que los jóvenes (cuyas edades se encuentran entre los 21 y los 25) ya cuentan con más de 10 años de experiencia en esto de la música. Además, descienden de una tradición que es heredada en el más estricto sentido de la palabra, ya que su padre (Ringo Garza padre) no sólo los acercó a las ya mencionadas influencias, sino que les inculcó también el gusto por hacer de la música una actividad familiar al haber formado durante siete años parte del grupo The Falcones junto a sus hermanos. Ello les dio la oportunidad desde pequeños de poder compartir el escenario con toda su familia. También fue su padre quien los llevó a Nashville para que crecieran como músicos, a principios de los 90. Es todo este aprendizaje lo que les da las tablas y los ha convertido en favoritos, tanto de la leyenda del country Willie Nelson (quien los invitó a grabar en su estudio Pedernales), como de los otros texanos para quienes el éxito de los Lonely Boys parece estar completando esa promesa que se quedó a medias tras la muerte de Selena, otra heredera de una tradición musical que no pudo continuar. Además, es de hacer notar que como siempre sucede en la industria, los grupos que llegan a la cúspide son sólo la punta del iceberg de una escena más compleja y en estos momentos ya hay gente de otras disqueras buscando el diamante escondido entre bandas como El Grupo Fantasma, Vallejo y las otras que habitan las latitudes de San Antonio, Austin y el resto de Texas. Para aquellos que no han asimilado aún el impacto de lo que significan las nominaciones de Los Lonely Boys en esta edición de los Grammy, es necesario recordarles que: a) Los Grammy siguen siendo regidos por reglas de mercadeo -lo cual quiere decir que el disco sigue vendiendo muy bien - y b) Los Grammy también son un buen termómetro de la popularidad a lo largo de la nación. El debate acerca de que si esto es “crossover” o no lo es, también continua siendo tema de otra conversación. Bástenos decir que cuando oímos la misma canción en estaciones “de oficina” como KOST (tarareada a la vez por una secretaria que sabemos que no habla español) y después oímos la misma canción coreada por los más rudos cholos del swapmeet de Santa Fe Springs, nos podemos dar cuenta de que son muchas las razones que hacen a éste “el burrito musical más vendido en estos días”. www.loslonelyboys.org |