Las sociedades modernas producen nuevas dependencias, que van desde el teléfono celular, hasta el mismo trabajo. Todas ellas se describen como nuevas adicciones, no tanto por el tipo de comportamiento patológico, ya que su característica común es la pérdida de libertad para ejercer el autocontrol sobre un impulso, sino por los objetos adictógenos que son peculiares de la era moderna.
Trabajo, Trabajo y Más Trabajo“El burnout” -que puede traducirse como estar quemado por el trabajo- es una de las patologías emergentes más en ciernes y más preocupantes. Esto es así porque lo sufren especialmente todos aquellos que prestan sus servicios a otras personas, tales como maestros, profesores o integrantes de los cuerpos de seguridad y hay que tener en cuenta que los servicios sociales son prioritarios en las sociedades modernas, aunque estas personas no son las únicas que lo sufren. ¿Estaré Quemado?El burnout se caracteriza por la aparición de síntomas relacionados con tres factores o dimensiones típicas: el agotamiento psico-físico, la proyección hostil hacia los beneficiarios del propio trabajo o deshumanización y los sentimientos de fracaso profesional y personal. Las complicaciones más frecuentes de este síndrome son las depresiones, los trastornos de angustia, las enfermedades psicosomáticas, cómo la úlcera de estómago, así como el consumo de alcohol, drogas o fármacos, y las rupturas profesionales o familiares. Según los expertos, es posible prevenir y tratar este problema, pero ello exige cambios profundos a nivel laboral, profesional, institucional, y, sobre todo, ajustes de los mecanismos de adaptación propios del afectado. Solo y AgotadoLa soledad no puede considerarse una enfermedad, pero produce riesgos importantes para la salud mental de las personas, especialmente para los grupos más vulnerables, como los niños, los mayores o los enfermos mermados en sus capacidades de adaptación. Actualmente, la soledad es el principal problema de los ancianos, más que la economía o la salud física. Asociados a la vida solitaria aparecen situaciones que pueden ser patológicas, como el síndrome de Diógenes, consistente en el aislamiento absoluto de la persona, los denominados “Niños de la llave al cuello” que llevan una existencia solitaria, o los “ancianos maleta”, que cambian de domicilio por temporadas. Juegos Que AtanAparte de estos desórdenes, que están incorporándose con fuerza a las sociedades occidentales, están surgiendo otros problemas psicológicos que tienen el rasgo común del abuso y la dependencia de aparatos electrónicos, como la televisión, los ordenadores, los teléfonos y móviles, los juguetes electrónicos o la radio. Son las llamadas dependencias electrolúdicas. Adicciones OcultasRespecto del consumo televisivo se han detectado nuevos desórdenes, como el teleabuso, consistente en el uso excesivo y regular del televisor que favorece un estado de pasividad y apatía, o la telefijación: el hábito anómalo de contemplar la televisión que provoca una absorción absoluta de la mente por la pantalla, lo cual puede considerarse como una “intoxicación aguda”. El uso excesivo de video juegos puede llegar a producir la pérdida del control del impulso de jugar, lo cual conduce a aumentar poco a poco el tiempo que se dedica a jugar, además de producir un estrechamiento del campo de la conciencia, síndrome de abstinencia e interferencias en la vida socio-familiar y escolar. Deja El TeléfonoEl popular teléfono móvil también puede plantear problemas de salud importantes. Cuando su uso se realiza con una necesidad interna imperiosa e irresistible, y sin una verdadera obligatoriedad comunicativa, se convierte en una adicción. Esta adicción es más frecuente en las mujeres, no se asocia necesariamente a la soledad, pero sí a sentimientos de vacío interior, una baja autoestima o rasgos neuróticos de personalidad. A veces la dependencia del teléfono se relaciona con la adicción al trabajo, pero en este caso es más habitual en los varones jóvenes de un nivel cultural medio-alto. En cuanto al abuso de Internet, se calcula que es una adicción frecuente y en crecimiento preocupante, sobre todo en los varones, con ciertos rasgos de personalidad introvertida, los cuales sufren cambios de carácter por el uso patológico de la red. ”El típico adicto a Internet es una persona joven, urbana, con conocimientos de inglés y manejo de ordenadores, de profesión liberal y de clase media-alta”, ¿serás uno de ellos?.
|