Una colección reivindica la importancia del sello que inició el “Nuevo Flamenco” en la escena mundial. Además, de difundir por Europa el recorrido de la ”World music” a través de autores como la artista peruana Chabuca Granda o el tango de Roberto “Polaco” Goyeneche.
Cuna y TablaRetama es planta de altura y Ketama, una banda sin igual. Estrenada en 1985 con el álbum “Ketama”, la herencia de las grandes familias flamencas se resume en sus hijos. Juan y Antonio Carmona, José Soto y Ray Heredia procedían de la auténtica denominación de origen, como los vinos. Más tarde se añadiría José Miguel Carmona con la migración de Ray y Soto. Los descendientes de las familias Habichuela, Sordera y Heredia - con cuna en Granada y Jerez y tablas en Madrid- comenzaron a fusionar con precocidad rumba, ritmos latinos y armonías brasileñas. El purismo era coyuntura pero nunca imposición así que “La Pipa del kif” (1987) y “Songhai” (1988) ya empiezan a despuntar en el género de la “World music”. Africa, América Latina, España nunca han sido tan excusables como con ellos. No importaba de dónde procedían cuando lograban mover a sus públicos con sus composiciones de diverso calado. Su fama les abrió un hueco en la historia del “Nuevo Flamenco”, convirtiéndose en los abanderados del movimiento. Muy a su pesar y ya sin ideas, deciden se pararse. En sus canciones se encuentran las letras de alguno de los mejores escritores españoles. De Ramón María del Valle Inclán o García Lorca y autores orientales como Omar Jayyam. ReciclajeAntes de que “Ya no quiero tu querer” se convirtiera en un himno amoroso reivindicativo entre la gente más joven, José El Francés había firmado parte de su juventud con Nuevos Medios. “Las calles de San Blas” (1993) y “Somos perfectos” (1995) brindaron algunas de las mejores gemas del suave resultado entre flamenco y pop. Esto influyó en las generaciones siguientes y, en la actualidad, la célebre Niña Pastori le continúa reivindicando tanto como a Alejandro Sanz. De hecho, de José El Francés se decía que era el ‘Alejandro Sanz gitano’. De origen francés, recaló en España muy joven para vivir y retratar el amor, desamor y las penurias de barrios tan marginales por historia como San Blas. Los InstrumentistasJunto a este marasmo de estilos y mundos dentro del propio flamenco, un nutrido grupo de músicos que acompañan con su versatilidad han conseguido desarrollar su carrera solista. Parece condición ‘sine qua non’ que el maestro toca pero no desmantela. De este modo, músicos como Jorge Pardo, Carles Benavent o Tino Di Geraldo se encuentran en los créditos de discos de artistas mundiales como prueba de su buen hacer interpretativo. El saxo y flauta de Jorge Pardo es una de las combinaciones más perfectas entre la fusión flamenca y el jazz. Introducido en el mundo profesional por el guitarrista Paco de Lucía, ha colaborado con muchas de las primeras figuras del flamenco. Chick Corea o Astrud Gilberto están entre sus deudores además de los ya mencionados Ketama y La Barbería del Sur. Su carrera solista guarda varios discos sobres alientes y ha adaptado a su particular lectura a Miles Davis, Lennon, McCartney o Thelonius Monk. Admirador de John Coltrane, Art Pepper y Sonny Rollins. DilemasA estas alturas de la película no es de extrañar que la política de quienes abrieron brecha en el flamenco e iniciaran la eterna discusión entre ortodoxia y mixtura. Diego Carrasco es tan puro como el que más con un chorro de voz privilegiado y, por encima de todo, su arte moldeando el compás. Versiones de Joaquín Sabina, el “Aserejé” o musicales como “Hello Dolly” así lo prueban. Unicamente secundado hasta la fecha por los estertores y estribillos de Santi Ibarretxe (“Prímital”, 2004). Un autor multidisciplinar y multiinstrumentista que aborda jazz, funk, música disco y quejío espontáneo. Más al Sur se encuentra Raúl Rodríguez, hijo de Martirio y estirpe de artista con su “Son de la Frontera”, un trabajo en el que Diego del Gastor (Arriate, 1908 - Morón, 1973), creador de sones para guitarra, es el motivo de inspiración. El flamenco, el son y hasta la isa canaria van de la mano.
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