Los trastornos relacionados con la autoimagen y las nuevas tecnologías están cada vez más presentes en las consultas de los psicólogos. Cada vez más frecuentemente individuos aparentemente sanos pueden estar terriblemente enfermos. Trastornos de autoimagen como la vigorexia aparece en personas que practican mucho ejercicio físico, especialmente de tipo culturista, y que acaban preocupándose de manera patológica por su imagen corporal y por su desarrollo muscular.
Ni Tan VigorososJunto a patologías conocidas, como la bulimia o la anorexia, consistentes respectivamente en una ingestión de comidas excesiva o restringida en extremo, surgen otras adicciones sociales como la vigorexia o la ortorexia. La vigorexia aparece en personas que practican mucho ejercicio físico, especialmente de tipo culturista, y que acaban preocupándose de manera patológica por su imagen corporal y por su desarrollo muscular. Los vigoréxicos se someten a planes de musculación exigentes, a dietas estrictas y, en muchos casos, acaban consumiendo anabolizantes y hormonas para continuar con el desarrollo obsesivo de su musculatura. El doctor Jesús de la Gándara, define esta adicción como “una enfermedad producida por la búsqueda excesiva, obsesiva, patológica... de la perfección física”. La vigorexia afecta sobre todo a varones de entre 17 y 28 años de edad, y se calcula que afecta a millones de jóvenes, sólo en Estados Unidos. Ni Tan Sanos...Otro de estos trastornos relacionados con la búsqueda de la salud a toda costa es la ortorexia. Consiste en una preocupación desmedida por llevar una alimentación sana, natural o biológica, que con lleva una repulsa de la comida artificial y los productos transgénicos. Cuando la preocupación se convierte en obsesión y se pierde el control, el ortoréxico cae en una selección dietética excesiva. Su cuidado excesivo por la dieta acaba generándole malestar físico y psíquico, y sentimientos de culpa si se comete alguna trasgresión dietética. Acaban por consumir sólo dietas naturistas ó vitaminadas, las cuales no siempre son tan sanas. Las personas adictas a la comida sana suelen padecer complicaciones como depresión, ansiedad, agresividad, anemias, cansancio o disminución de defensas naturales. El Espejo RealEn el tratamiento de algunos trastornos adictivos se emplean fármacos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y psicoterapias de conducta y asertividad, pero muchos adictos no aceptan que están enfermos ni tratarse. El primer paso consiste en que el afectado vea claro si quiere una vida saludable o no. Para conseguirlo debe valorar lo que él considera que es “una existencia saludable”. A partir de allí, al constatar que su adicción es perjudicial, puede adoptar distintas estrategias terapéuticas para modificar sus hábitos.
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