El grupo británico Queen ha regresado a los escenarios. El grupo visitó recientemente España en el periplo que les lleva a recorrer Europa con su nuevo cantante, Paul Rodgers, quien fuera líder de Free y Bad Company, estuvo a la altura, pero no pudo sustituir la nostalgia que al público le provoca Freddie Mercury, quien sigue tan presente en la memoria popular como si el Sida no lo hubiera arrancado de este mundo.
Sin Mercury... A casi quince años de la muerte de Mercury, Queen visitó a Madrid dentro de su primera gira europea. Su visita centraba las expectativas en cuanto al funcionamiento del nuevo cantante y del pabellón más famoso de la capital española (grupos como Depeche Mode, o el Coro Nacional Ruso tuvieron allí actuaciones memorables), el Palacio de los Deportes, que se inauguraba tras el incendio sufrido que sumió a la ciudad en la ausencia de un sitio digno para los grandes conciertos. El pabellón no decepcionó y del mismo modo, Rodgers convenció entonando los éxitos de la banda y alternándolos con las canciones de sus grupos originarios: Free y Bad Company. Los más de 15.000 espectadores habían agotado las entradas desde hacía días y disfrutaron de un repertorio en el que hubo suculentos bises. Paul Rogers, la guitarra mítica de Brian May y el batería Roger Taylor aparecieron en este orden con media hora de retraso. Comenzaron con dos temas de Rogers, “Tie your mother down” y “A little bit of love”. Sin embargo, el delirio llegaría con la interpretación de “I want to break free”, coreado por los asistentes hasta el éxtasis. Después llegó “Fat bottomed girls” y el clásico “Crazy little thing called love”. Mercury sigue vivo... Rogers, que lucía una pulsera roja de la Fundación Mercury Phoenix para la lucha contra el sida, recorrió la larga rampa que le situaba en el centro del Palacio, rodeado de público y acompañado por Roger Taylor, a los bongos en “Seagull”. Luego fue Brian May con la guitarra el que hizo en solitario “39” y tras decir: “El espíritu de Queen está vivo, sobre todo por vosotros”, dedicó a Mercury “Love of my life”. Roger Taylor cantó “Those are the days of our lives”, mientras se proyectaban imágenes de la visita del grupo a Japón hace años. Y con “Radio Ga Ga”, llegó la revolución. Paul Rogers bordó “Can’t get enough of your love”, de su grupo Free, para pasar a “A kind of magic” y “I want it all”. Como no podía ser menos se proyectaron unas imágenes en directo de Freddie Mercury cantando “Bohemian Rhapsody”, aunque Rogers no dudó en terminarla acompañado por la banda y despedirse del público. Para los bises dejaron lo mejor: “The Show must go on”, “We will rock you” y “We are the champions”, y cerraron el concierto al más puro genuino Queen, con el himno británico, “God Save The Queen” , como fondo.
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