El músico argentino confiesa que la sombra del pasado de grupos como Tequila y Los Rodríguez le sigue cubriendo, pero recuerda que lleva más años en solitario que en esas bandas. “Ahora piden tu cabeza” es su último disco, un rock artesanal que define como “más visceral, más inmaduro”
El pasado no es pesado “Ahora Piden tu Cabeza” es el quinto disco en solitario de Ariel Rot, de 45 años, nacido en Argentina y residente en España, un músico que ha logrado re-inventarse a si mismo con una carrera en solitario que va camino de cumplir una década y que considera como el gran desafío en sus treinta años como músico. “Ahora llevo más tiempo en solitario que con Tequila o Los Rodríguez, pero parece que la sombra de estas bandas es tan grande que todavía sobrevive. Mi pasado no me pesa, no me paraliza, sólo me pesan las pérdidas”, cuenta. En su nuevo disco, “Ahora Piden tu Cabeza”, Ariel Rot, hermano de la actriz Cecilia Roth, no se sale de su estilo, aunque se atreve en uno de los temas, “Y no sé donde estaría”, a inmiscuirse en los ritmos folclóricos argentinos con una chacarera en la que da gracias a todo lo que ha pasado por su vida.
Cócteles de vida “Las canciones son un poco midía a día, es un cóctel de mipasado, mipresente, los personajes y las historias que se me han cruzado, son una mezcla de realidad y ficción”, cuenta este músico, que considera “Ahora Piden tu Cabeza” su trabajo “más inmediato, más visceral, más inmaduro”, un disco que suena a rock artesanal y en el que ha intentado a propósito “no ser barroco”. Aunque confiesa estar viviendo “una propina mucho mayor que la factura oficial” en el mundo de la música, Ariel Rot no olvida que el rock español es “un rey destronado” y “un rey destronado siempre tiene cierto patetismo”. “El rock en España es una asignatura pendiente que nunca se terminó de resolver”, asegura el músico, y achaca este problema a que en la década dorada del rock, los sesenta y los setenta, España estaba “sellada por el franquismo”, por lo que este movimiento musical entró más tarde, en un momento explosivo en el que surgió la llamada movida y que él vivió a sus 17 años con la banda Tequila. “Cuando empezamos teníamos la sensación de estar en un territorio virgen, nuevo”, recuerda. Pero, aquello no sirvió para que en España el rock creara escuela, tradición y se asentara en la sociedad, y por eso asegura que silos Tequila nacieran ahora “probablemente harían hip hop”. Deshojando éxitos “Ahora Piden tu Cabeza” ha sigo grabado en Madrid, entre los estudios Eurosonic y La Cabaña, y en compañía de Fernando Lupano (bajo), OsviGrecco (guitarra), Danny Griffin (batería) como banda base, y con la colaboración en algunos temas de Tito Dávila y Luca Frasca. Ariel Rot ha rodado un video clip de su primer sencillo en Barcelona (España), bajo la dirección de Víctor Carrey, y según explica el músico, es el video más cinematográfico de cuantos ha rodado, donde Ed Wood y Sleepy Hollow han sido algunas de las referencias. En octubre comenzará una gira invernal en la que llevará por los escenarios su último disco, que edita DRO, ante un público ya involucrado con su carrera en solitario, y en verano se lanzará a otra gira que le llevará a fiestas populares en las que el público le pide viejos éxitos que él sigue disfrutando en el escenario, y que le han llevado a comparar la vida de un músico a la de un torero, tema de la canción que da título al álbum. Es la factura de un músico que desde niño quiso dedicarse al rock: “No era tonto, era el mejor trabajo, me pagarían por hacer lo que me gustaba y además era la oportunidad de ponerme ropa atrevida, de ligar”, cuenta Rot, que a los once años ya escribió con un amigo una ópera rock titulada “Vida”. Entonces no esperaba que su vida en el rock sería tan larga, mucho más que la de otros compañeros de su generación que se perdieron muy pronto por rincones oscuros. “Yo tuve suerte tal vez, y en esa palabra incluyo muchas cosas, sobre todo cierta facilidad natural para frenar a tiempo”. Es menos conocido en Argentina que en España -donde vive desde 1976-, pero eso no le impidió formar una banda allí para presentar su anterior trabajo “Lo siento, Frank” un homenaje a Frank Sinatra y reivindicación de la música de calidad. “Fue una crítica irónica y humorística al bombardeo de vulgarización de la música ligera, comercial”, explica Ariel. Tampoco el rock ha corrido muy buena suerte en los últimos años, según el músico argentino: “El rock, el bueno, se ha convertido en algo elitista y casi de culto. El aficionado al rock está huérfano y hambriento. “Hay un vacío tremendo, pero yo me pregunto por qué a los chavales no les gusta el rock y tengo muy claro que es porque no lo ven en la tele o lo escuchan en la radio. Hay un gran problema de promoción”. www.arielrot.com
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