Productor, director, guionista e intérprete, Santiago Segura es totalmente responsable de la figura de cierto policía guarro, cínico y de derechas. Con la tercera parte de la saga, “Torrente 3, el Protector”, profundiza en el ‘torrentismo’, algo que “todos llevamos dentro -dice- en mayor o menor medida”. Anima a que se vaya al cine “a sentir”, pero de momento ha conseguido algo que pocas veces pasa: que la fama de un personaje supere a la de su creador. Parte de la última estela de la saga se rodó en Argentina.
Conviviendo con TorrenteEs muy difícil sacarle una palabra en tono serio. Santiago Segura (1965) ha logrado cambiar la cara de susto de sus padres cuando de niño vio “El Coloso en Llamas” y dijo que quería ser cineasta, hacer una película “a lo bestia”, y por ello él se siente “muy feliz”. Pocas aspiraciones le restan sino continuar con Torrente “siempre que esta película logre un espectador más que la anterior”, que tuvo cinco millones. Cuando le preguntan si es que no se le ocurre otro personaje, es automático: “¿qué pasa, tienes algún problema?, porque a veces uno parece que ha cometido un crimen contra la humanidad en vez de hacer una película”. Santiago Segura es como demuestra ser, y así lo confiesa: “soy un apasionado total del cine, verlo, hacerlo, todo”. También reconoce que es “muy sensible” a las malas críticas y a la piratería de sus películas, por lo cual no ha querido ofrecer previamente al día del estreno "Torrente 3" a la prensa. “El Protector”Me sonaba a profiláctico, como esas cremas que te das para el sol. Al principio, había pensado llamarla “Torrente 3, protección total”. Me sonaba mejor ‘protector’. El es el guardaespaldas de una eurodiputada ecologista, una chica guapísima, muy elegante y muy inteligente, y le ponen a este gañán a protegerla, pero todo es una conspiración porque lo que realmente quieren es cargársela. Hay frases bestiales, brutales, de las que yo mismo me avergüenzo, pero no me las he inventado, las he oído en la calle. Una de las sorpresas agradables que me he llevado es que al DVD “Torrente 2” le ponía muy bien la crítica de Internet en EEUU, hasta decían que era el nuevo Peter Sellers. Esa noche no dormí, llorando de emoción. Con lo cual pienso que sí se puede entender, y no como en España, que la ponen a parir. “Remake” americanoDe hecho se está pensando en hacer un "remake" en EEUU, pero llevan cuatro años pensándolo, que lo piensen ya rápido porque me estoy cansando un poco. Oliver Stone -del que hay un "cameo" en la tercera película-, vio "Torrente 2" en la cinemateca de Los Angeles y dijo que era la película más desagradable que nunca había visto, pero que se había reído muchísimo y quería hacerla en EEUU. Yo me quedé un poco turulato, pero encima dijo si me parecía bien Robert de Niro para protagonizarla, entonces pensé que eso era un "Inocente, Inocente"a nivel mundial. Yo me había acercado a la cinemateca tras haber hecho la recopilación de críticas, las más nauseabundas que se han hecho nunca de cine. De hecho me afectó tanto que en el DVD de "Torrente 2" metíun librillo con la recopilación de todas las críticas negativas, una especie de exorcismo...y leerlas todas juntas es tan gracioso...porque parecía que había cometido un crimen contra la humanidad en vez de haber hecho una película. Yo quería que la dirigiera el propio Oliver Stone, pero él decía de producirla y que incluso podría dirigirla yo. A mí no me apetece hacer una segunda vez la misma película aunque sea con más medios, prefiero hacer otra cosa. En un momento dado, con "Torrente 3", pensé que podía ser divertido hacer una versión para el mercado estadounidense, que está lleno de hispanos, con cómicos famosos hispanoamericanos y rodar en Miami, a donde habrían enviado a Torrente para investigar; con alguien tipo Leslie Nielsen (“Agárralo como Puedas”) Andy García y Antonio Banderas...un peliculón. Luego me senté yo solo en casa, y pensé, qué necesidad tenía de hacer eso, para qué quiero conquistar el mundo si con conquistar el corazón de mis compatriotas ya soy feliz. El patán universalMe gustaría que Torrente fuese un reflejo individual, pero es mundial, de actitudes. Es muy humano, es el patán universal y cuando digo que todos llevamos algo de eso dentro, por desgracia, también es cierto. Lo que pasa es que unos lo controlan más y otros lo controlamos menos. Creo que es un poquito más para chicos, yo diría que como un 60-40 por ciento. Me duele y me da rabia, porque lo que más me gusta son las chicas y querría agradarlas. Es cierto que la sensibilidad femenina es más fuerte, aunque con esto no digo que los chicos seamos insensibles. Con "Torrente 3" he intentado que sea para todos los públicos; y cuando digo ésto es que de verdad yo trabajo para todos los públicos. Hay chicas que se han negado a ver las películas, luego las han visto con su novio en la tele y me han reconocido que se han reído mucho. Yo entiendo que haya perjuicio cuando se sabe que el protagonista es un cerdo, machista, alcohólico... pues que vaya a verla tu tía. A priori no es agradable. Es como “Mar Adentro”, que de entrada es un tema que no apetece, y luego lo ves y es emocionante. Yo creo que hay que ir al cine a sentir y a pasarlo bien. Policías como TorrenteCreo que en México es donde más los hay, son más famosos, pero en todas partes hay ese tipo de policía, que es feliz siéndolo por la autoridad que imprime el uniforme. En España pasa mucho con los guardias. Jurado, te miran diferente porque tienen un uniforme... pero también hay gente que son policías porque quieren ayudar a los demás, no sé cuántos.
En Argentina no hubo anécdotas de ese tipo sino al revés. Yo pensaba que rodaríamos tranquilos porque no soy conocido en el país y, sin embargo, me reconocían por la calle porque lo habían visto en DVD. Era la primera vez que visitaba el país y fui muy feliz al ver que tenía adeptos. En el cine mis películas en Latinoamérica no fueron éxitos, pero se convirtieron luego en películas de culto. Por eso es tan importante la promoción. Los estadounidense venden muy bien su "star system", pero para los directores españoles nos es muy difícil salir de España, donde es muy difícil hacer una super producción. Por eso me alegro de que Amenábar y Almodóvar tengan un nombre fuera, porque abren camino de alguna forma. Esta película es la más espectacular de las tres. En Buenos Aires rodamos las escenas de acción porque allí por el mismo precio podía hacer el doble. Me gusta que hasta los electricistas, que son los que más se quejan, sientan la película como suya. Asesoría mexicanaEl mexicano Guillermo del Toro ha sido para mí como una especie de Pepito Grillo. La primera vez que le enseñé "Torrente 1" no paraba de reír muy fuerte. Me dijo, "gordo, cabrón, qué buena es, obra maestra, le sobran veinte minutos". Desde entonces, he escrito los guiones a su lado y para mí es como una figura paterna de alguien a quien admiras mucho. No es un tipo que hable por hablar, suele tener razón, la gente le hace caso cuando sugiere cosas sobre cine. Estoy tan contento cuando tengo a alguien... porque generalmente un director siempre se encuentra muy solo, puede tener al productor que le sugiere cosas, pero cuando eres productor, director, guionista y actor, hay veces que te pierdes, porque no puedes fiarte sólo de tu instinto, aunque yo me fío mucho. Sus referentes Soy muy cinéfilo, me gusta tanto el cine que meto siempre muchas referencias en mis películas. Como personaje, el del inspector Clouseau, pero me encanta todo el cine de personajes. A veces me dicen que si no se me ocurre otra cosa además de Torrente y yo digo ¿qué pasa, tienes algún problema? Cuando murió Peter Sellers estaba preparando el romance de la Pantera Rosa y me dio mucha rabia; "Indiana Jones 4", ¡qué la estrenen ya por favor! Como director, Berlanga. Torrente es muy deudor del mundo berlanguiano, que no deja de ser el realismo social español. Luego, entre los actores me gusta mucho Ricardo Darín. Entre los músicos, me gustaba mucho Silvio Rodríguez. Siempre pensaba que, como soy un tipo alegre y sabía inglés, podía ser taxista o guía turística. Sabía que no iba a morirme de hambre. La obsesión de mis padres era que no me pasara eso, porque yo siempre había declarado mi obsesión por dedicarme al mundo artístico y como en Carabanchel eso no se daba... Ahora están encantados y yo soy feliz por ello, porque ver la cara de preocupación de tu madre cuando le decía que quería ser cineasta, no sabes lo que era eso. Si se piensa, soy un privilegiado porque hay un cineasta por millón de habitantes. Siempre me veía en algo de espectáculos o de entretenimiento, aunque fuera contando chistes en un autocar. Lo hago con pasión y quiero que sea siempre divertido. www.torrente3.com
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