Protagonista de películas como “Tesis” (1996) y “Abre los Ojos” (1997), dirigidas por Alejandro Amenábar, o su último trabajo, “El Método”(2005), del argentino Marcelo Piñeyro (que se presenta este año en AFI FEST ), es una de las estrellas de la cinematografía española. A sus 32 años, Eduardo Noriega reconoce que ha sido una suerte “trabajar en Francia, Estados Unidos, Latinoamérica, España y Africa. No me importa la nacionalidad del proyecto, sino que sea un guión interesante y que yo me identifique con la historia”.
Artista y creación“El verdadero éxito es poder dedicarte a lo que te gusta”. Esta es la conclusión que con modestia y serenidad transmite el actor español Eduardo Noriega a los jóvenes que, obsesionados con el triunfo y la fama, no vislumbran la relevancia de la relación entre “el artista y su creación”. El protagonista de películas como “Tesis” (1996) y “Abre los Ojos” (1997), dirigidas por Alejandro Amenábar, o “El Lobo”(2004), de Miguel Courtois, y está listo para presentar en el Festival AFI FEST 2005 su último trabajo, “El Método”(2005), del argentino Marcelo Piñeyro. Noriega se muestra sencillo y muy tranquilo cuando confiesa que ser actor le parecía al principio de su carrera “una meta imposible de alcanzar”, pero su trayectoria hasta ahora y sus actuales proyectos demuestran todo lo contrario. Actualmente, está promocionando en varios países sus dos últimos trabajos cinematográfi cos, “El Método” y “El Lobo” y admite que a veces es difícil para los españoles venderse fuera de su propia casa. Según Noriega “a los españoles se nos da muy mal vender nuestros productos fuera de nuestro país, y el cine, por supuesto, es uno de ellos. El anglosajón es un mercado especialmente complicado. Iré a Río de Janeiro (Brasil) a presentar “El Método” en un festival de allí. También tengo en proyecto presentar una co-producción franco-inglesa que es una versión del “Otelo" de Shakespeare, dirigida por Alexander Avela y rodada en Madagascar; la producción estadounidense “Che Guevara” (2005), del norteamericano George Evans; y “Alatriste”(2005), la adaptación a la gran pantalla de las aventuras del héroe de los libros de Arturo Pérez-Reverte. Ahora voy a rodar con el director suizo Daniel Smith el filme “Portobello”, una co-producción de participación suiza, inglesa y española. Su mejor películaEso es como preguntarme si quiero más a mi hija o a mi hijo. La relación que yo tengo con cada película es tan intensa y duradera que es muy difícil elegir una, porque parecería que estoy despreciando las otras. “Plata Quemada” (2000), de Marcelo Piñeyro, fue un gran éxito en Argentina. Piñeyro es un director extraordinario. Cuando me propuso ese papel me parecía un personaje tan interesante y complejo que me resultaba difícil acercarme a él. Si tuviera que elegir ahora mismo, optaría por mi última película “El Método”, del mismo director y que vamos a presentar en AFI FEST 2005. Referentes artísticosDel Reino Unido, por ejemplo, me gusta Ewan McGregor, y de México, Gael García Bernal. Hay muchos actores y directores con los que me apetecería trabajar. Hasta ahora, he tenido la suerte de trabajar en Francia, Estados Unidos, Latinoamérica, España y Africa. No me importa la nacionalidad del proyecto, sino que sea un guión interesante y que yo me identifi que con la historia. 
IniciosFue un poco por casualidad, nunca aspiré a convertirme en actor porque me parecía una meta imposible de alcanzar. Me metí en teatro por curiosidad y acabé estudiando Arte Dramático en Madrid. En aquella época, participaba en cortometrajes amateur junto a futuros directores como Alejandro Amenábar (“Abre los Ojos”, “Mar Adentro”) o Mateo Gil (“Nadie Conoce a Nadie”). Llegué a estar matriculado en Derecho, porque mi madre me empujaba a elegir una profesión más segura, pero no era una vocación verdadera. La idea que tenía de los abogados era más bien la de las películas: un personaje que intenta convencer a una audiencia. Ese lado me resultaba apetecible. También estudié solfeo y piano de pequeño, pero en el Conservatorio no te enseñan a conocer y a amar la música, te enseñan a odiarla. Aunque es una faceta que tengo aparcada, quiero volver sobre ella porque creo que la música es muy importante y tiene mucho que ver con mi profesión. Interpretar una partitura abre la mente y despierta inquietudes. Hay una gran relación entre el intérprete-músico y el intérprete-actor. La música es esencial en la vida. Me cuesta mucho dar consejos a nadie, pero en una profesión artística lo importante es la relación del autor con su creación. Los nuevos programas de televisión, que fomentan la rivalidad y la competencia, generan una gran sensación de fracaso, depresiones y decepciones en aquellos que no llegan a ser estrellas o no consiguen ser el “número uno”. El verdadero éxito es poder dedicarte a lo que te gusta. En privadoDeportes, libros, viajar, estar con los amigos, ir a la playa, sentir la velocidad al desplazarme con mi moto esquivando el tráfico de Madrid... Soy bastante tranquilo y trato de disfrutar mi tiempo libre al máximo, ya que cuando trabajo prácticamente no hago otra cosa. La realidad estadounidenseEl huracán Katrina y la falta de previsión. Me ha llamado la atención que los estadounidenses tengan que sentir el dolor en sus propias carnes para reaccionar contra Bush, cuando en otros casos, como el de la guerra de Irak, no supieron o no quisieron reaccionar. Respecto al presidente Bush, me gusta pensar que existen otros políticos en Estados Unidos y gente que no quiere a un tipo como él gobernando su país.
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